Las tasas ambientales de 60,5 millones ponen en riesgo el futuro de Compostilla
Sindicatos y el alcalde pelearán ante las administraciones para lograr más flexibilidad.

Imagen de la térmica de Compostilla, ubicada en Cubillos.
El comité de empresa de Endesa y el alcalde de Cubillos intentarán conseguir más flexibilidad del Gobierno y de Europa para garantizar el futuro de la central térmica de Compostilla, que con la aplicación de las nuevas tasas ambientales no tendrá recursos para hacer frente a la reforma de las instalaciones que exige la última directiva europea de reducir las emisiones. Con la entrada en vigor del céntimo verde más la tasa de generación, la térmica ubicada en Cubillos del Sil deberá pagar este año unos impuestos de 60,5 millones de euros, que según explicó la dirección de la compañía al comité durante su último encuentro provocará la entrada en pérdidas y la merma de capital para poder invertir en las mejoras que se exigen desde Bruselas.
El alcalde de Cubillos del Sil, José Luis Ramón, quien también participó en la reunión que se celebró el lunes en As Pontes con todos los alcaldes de los municipios que cuentan con térmicas, anunció que el grupo de regidores solicitará una reunión con el ministro de Industria, José Manuel Soria, para reclamarle que consigan una moratoria, como ya está negociando Gran Bretaña.
Desde Bruselas se exige a la térmicas que anuncien antes del 31 de diciembre si van a someter sus instalaciones a mejoras para reducir el 50% de las emisiones de C02, el 60% de las de N02 y el 60% de partículas, con el objetivo de cumplir con la nueva directiva de emisiones ambientales. En el caso de que no decidan invertir, Europa les da 17.000 horas de producción, que en cualquier caso deberán consumir antes del 2023. De este modo y con el ritmo de Compostilla, la central de Cubillos estaría cerrada en el 2020.
«Están prácticamente parados todo el tiempo y el coste medio de la reforma es muy alto. Cómo les exiges que tomen ahora esa decisión», explicó José Luis Ramón, quien señaló que otra de las propuestas es presionar al Gobierno y a las eléctricas «para que se sienten a negociar y ganar tiempo, para que después tengan margen para poder rectificar y tomar su decisión en función del escenario económico». Ramón añade a esta situación la indefinición del plan del carbón y la temida cuenta de resultados tras la aplicación de las nuevas tasas, que junto con la crisis económica y la falta de actividad dificulta más decidir si se puede o no invertir. «Con esta situación, muchas decidirán no presentar el anuncio de la reforma», dijo.
El presidente del comité de empresa de Endesa, Ignacio Álvarez, anunció que por su parte iniciarán una ronda de contactos a nivel autonómico para conseguir el respaldo institucional, «porque los impuestos están asfixiando a la térmica». Por su parte, los alcaldes también presentarán una serie de mociones al respecto en sus ayuntamientos, que posteriormente se harán llegar a instituciones más elevadas.