Precupación en el campo por la caída en exceso de la pera
La purga está siendo más intensa por los cambios bruscos de temperatura.

Un agricultor trabaja en una plantación de pera conferencia en el Bierzo.
Los cambios bruscos de temperatura que en las últimas semanas ha sufrido el Bierzo han afectado a la pera conferencia, que además acumula un retraso de un par de semanas en su maduración. El fruto está cayendo del árbol en exceso y eso preocupa a los agricultores, que no obstante confían en que el problema no vaya a más y se quede en un mero hecho puntual. La presidenta de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA), María Eugenia Alba, reconoció ayer que la purga está siendo más intensa que en la campaña anterior, aunque advirtió que de momento no hay motivo alguno para alarmarse.
«Siempre tenemos dos caídas durante la campaña. En principio parece que está cayendo más de lo que caía otros años en la primera purga, pero no podemos alarmarnos, tenemos que esperar», apuntó Alba, reconociendo, eso sí, que «preocupados estamos porque si ahora cae demasiada y en la segunda purga vuelve a caer, tendremos un verdadero problema».
En todo caso, nunca se está cuestionando la calidad del fruto, simplemente su cantidad. Además, tal y como recordó la presidenta de la ABA, otros años por estas fechas, «estábamos nosotros echando manualmente al suelo el exceso que queda en el árbol». Por lo tanto, «aunque este cayendo en exceso no quiere decir que no quede suficiente», explicó. «Las lluvias en sí influyeron algo en el cuajado cuando estaba en flor, pero lo que más ha influido en que ahora caiga más fruto del normal han sido los cambios bruscos de temperatura», reiteró María Eugenia Alba, explicando que a la climatología se debe también que la purga que se produce a mediados de mayo se esté dando todavía ahora y que la prevista para principios de julio se retrase también. Por eso es pronto para hacer una evaluación precisa, porque todo marcha más lento de lo que cabría esperar.
De seguir un tiempo como el que ha venido hasta ahora, «se puede retrasar la maduración, el crecimiento natural, pero esperemos que no influya en ningún aspecto más», confió Alba.