Tremor respira ante la apertura parcial de urgencias pero pide la reposición total
Los vecinos consideran «insuficiente» la medida y temen especialmente al invierno.

La médica Indira Félix y la enfermera Cristina Torres, ayer en el consultorio de Tremor.
Algo es algo pero no es suficiente. Esta es la frase que resume la opinión de los vecinos de Tremor de Arriba (Igüeña) después de conocer que la Junta de Castilla y León ha dado marcha atrás y durante los meses de julio y agosto reabrirá las urgencias nocturnas seis fines de semana, concretamente los días 13, 14, 20, 21, 27 y 28 de julio; y 3, 4, 10, 11, 16 y 17 de agosto. La noticia ha despertado el optimismo entre los vecinos, confiados en que éste sea sólo un paso hacia la recuperación total del servicio, especialmente en invierno. Nada le gustaría más al alcalde de Igüeña, el socialista Alider Presa, que retirar el contencioso administrativo interpuesto a finales del mes de mayo contra el Sacyl en un intento desesperado por reabrir el Punto de Atención Continuada de Tremor (PAC) las 24 horas del día. «Esperamos que se reponga de forma definitiva el mismo calendario que existía con anterioridad. Para el verano es necesario porque incluso triplicamos el número de habitantes y en invierno, por la cantidad de pueblos a los que da servicio, la situación geográfica y las condiciones físicas y de edad de los vecinos», apuntó Presa.
Tremor de Arriba ha sido durante meses el escenario de la reivindicación política frente a la decisión «injusta» de la Consejería de Sanidad y ahora vuelve a ser ejemplo, pero esta vez de confianza en una solución definitiva que evite nuevas movilizaciones. La propia médica que ayer atendía el Punto de Atención Continuada de Tremor, Indira Félix, calificó la tomada por el Sacyl como «una solución a medias» y confió en que todo vuelva a ser como era antes del 1 de octubre. «La carretera es de montaña y el trayecto que hay que recorrer hasta Bembibre es bastante largo, sobre todo si hay que ir a Espina y es de noche e invierno», apuntó Félix, poniendo como ejemplo que este invierno, ya sin urgencias nocturnas, sus compañeros tuvieron que hacer noche en Tremor por una intensa nevada. Algo que sucede también a la inversa, es decir, los médicos del centro de salud de Bembibre no puede desplazarse hasta los pueblos a los que deben dar cobertura si las condiciones climatológicas lo impiden.
María Melcón e Isolina Crespo tienen 81 y 75 años respectivamente y son el mejor ejemplo de la población que predomina en Tremor. Tienen sus dolencias y temen que cualquier día no puedan ser atendidas debidamente si se ponen malas en plena noche. «Algo es algo, pero lo mejor es que estuvieran como antes, porque las enfermedades son todos los días y hay mucha gente mayor y enferma», afirmaron. Ellas, como la mayoría, se sienten desamparadas. «Nos vemos desprotegidos», afirmó la auxiliar de farmacia, María José Pereira, considerando «insuficiente» la apertura de urgencias sólo los fines de semana. «El último invierno que tuvimos urgencias nocturnas hubo tres infartos y si no hubiera habido aquí servicio, eses personas no lo cuentan», se lamentó, esperando que el dado sea el paso previo para la recuperación total del servicio.
Quintanilla de Losada
Situación similar se respira en la localidad de Quintanilla de Losada (Encinedo). Aquí han suprimido las urgencias los fines de semana y recuperarlas durante el verano es para el alcalde, José Manuel Moro, un paso muy importante que confía que la Junta de Castilla y León haga extensivo también al invierno. «Esperamos que este sea el camino hacia una vuelta a la normalidad», expresó el regidor.