Cel Celis presenta concurso voluntario de acreedores ante el impago de la Junta
El plan financiero es insostenible por la deuda de cinco millones de ayudas públicas.

La factoría de células fotovoltaicas de Cel Celis, en el polígono del Bierzo Alto.
La fábrica de células solares de Cel Celis, ubicada en el polígono industrial del Bierzo Alto, acaba de presentar concurso voluntario de acreedores. Ha sido en el Juzgado Mercantil de León —según recoge en su edición de ayer el Boletín Oficial del Estado— y con el objetivo de reconducir la situación financiera que ahoga a la compañía, cuya fabricación lleva paralizada más de un año. «El concurso se dirige a ordenar un poco los cobros y pagos, ya que tenemos un desequilibrio de tesorería temporal motivado por el incobro de las ayudas», aseguró el director de Cel Celis, Víctor Tejuca, explicando que son cinco los millones de euros que adeuda la Junta de Castilla y León correspondientes al 2010. «No hay plan financiero que soporte eso», afirmó el ejecutivo, apuntando, no obstante, que el citado concurso de acreedores no está dirigido a «liquidar o cerrar o la compañía», sino a «ordenar».
Y es que el director de Cel Celis, que emplea en el Bierzo a cerca de un centenar de trabajadores, destacó que la empresa sigue teniendo un plan industrial y el que el proyecto para crear el primer ensamblador de paneles en Marruecos sigue vivo. Además, la UE acaba de imponer aranceles al producto asiático y éstos «presumiblemente se van a incrementar en agosto», lo que hace que haya mercado para las células europeas y Cel Celis es una de las dos únicas fábricas vivas en Europa. En estos momentos, la deuda total de la compañía supera los 30 millones de euros, pero la mayoría es hipotecaria, «garantizada por los socios a largo plazo» y «no nos acucia», explicó Tejuca, detallando que lo que apremia es «la financiación de circulante, de acreedores», que son alrededor de tres millones de euros que se cubrirían totalmente con las ayudas públicas, de ahí que la dirección de Cel Celis califique la situación en la que ha entrado de «temporal». «Este concurso es atípico porque ya viene con un acuerdo anticipado con los principales acreedores no bancarios. La mayoría han visto que hay plan industrial, que hay futuro y quieren respaldar a la compañía», afirmó Víctor Tejuca.
Aún así, si el impago de los cinco millones de euros se prorroga en el tiempo, la dirección reconoce que el empleo peligra. «Aunque tengamos plan industrial, hay que llegar a él y llegar vivos, y si esta situación se mantiene indefinidamente, no llegaremos», apostilló, explicando que los 25 trabajadores de la plantilla industrial que estaban sometidos a un ERE se han incorporado ya al trabajo para realizar labores de mantenimiento de la línea de fabricación a fin de que esté lista para cuando sea posible arrancar de nuevo. Los 70 operarios restantes conforman la plantilla del call center de la compañía.
«Yo no sé si la Junta va a cumplir por la vía ordinaria o por la judicial, pero que cumple, seguro», afirmó el director de Cel Celis con afán tranquilizador.