Silván: «La condena de Barjas disuade a los canallas que queman el monte»
«Quien la hace la paga», dice el consejero de Medio Ambiente tras la sentencia.

El ex pedáneo de Mosteirós, Manuel López.
«Quien la hace la paga», aseguró ayer el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Antonio Silván, para valorar la sentencia que condena a un año y medio de cárcel y al pago de 1,1 millones de euros de indemnización al autor del incendio forestal que calcinó un millar de hectáreas de monte en la Peña del Seo en agosto del 2010. La condena «es ejemplarizante y eso disuade a las personas y aquellos canallas que quieran quemar el monte, nuestros bosques y quieran poner en riesgo vidas humanas», afirmó en declaraciones recogidas por la agencia Efe a las puertas del Parador de Turismo de Gredos (Ávila).
Silván mostró su satisfacción por la condena de conformidad como responsable de un delito de incendio por imprudencia con el atenuante de trastorno mental que ha recibido el ex alcalde pedáneo de Mosteirós (Barjas), Manuel López Santín, de 55 años, que en principio se había declarado inocente y aseguró tener testigos que avalaban su versión, pero finalmente llegó a una acuerdo con la Fiscalía para reconocer su culpabilidad y evitar su ingreso en prisión.
«El mensaje es claro, quien incendia el bosque, se investiga y si es culpable, la Justicia dice y dirá que es culpable, como lo dijo en el día de ayer (por el martes) al respecto a un incendiario», añadió el consejero antes de entregar en el parador avulense las acreditaciones a las 46 empresas adheridas a la Carta Europea de Turismo Sostenible. Silván insistió en que «incendiarios» y «criminales medioambientales no los queremos en Castilla y León».
El incendio de la Peña del Seo, uno de los de mayor extensión que ha sufrido el Bierzo en la última década, sólo por detrás del fuego que afectó a Pombriego y Ferradillo en el verano del 2005, calcinó 992 hectáreas de monte en los municipios de Barjas, Corullón y Oencia durante los nueve días que permaneció en activo, entre el 8 y el 17 de agosto del 2010.
Manuel López fue detenido cuatro días después del inicio de las llamas y en sus primeras declaraciones confesó que había tenido un descuido con las cenizas de una pipa. Aunque los agentes de la Guardia Civil y los técnicos de la Junta dudaron entonces de que el fuego se debiera a una negligencia, López cambió después su versión y negó cualquier responsabilidad. Finalmente, el pasado martes, recuperaba su primera declaración después de que el fiscal accediera a rebajar la petición de penas de 22 a 18 meses de cárcel y de 4.200 a 1.200 euros de multa.
La defensa de López aceptó la condena de conformidad ante el temor de que la declaración del médico forense llevara al fiscal a eliminar el atenuante de trastorno metal y elevar su petición de penas. Aunque López no tiene antecdentes penales, el juez aún debe decidir si el condenado ingresa en prisión.