Compostilla recibe las primeras 200 toneladas de carbón berciano del año
Carbones de Arlanza abre el suministro de los 1,7 millones que deben entrar en 2013.

Los camiones comenzaron a introducir carbón nacional en la térmica berciana por primera vez en lo que va de año.
Tras siete meses sin que el carbón extraído en las cuencas del Bierzo y Laciana obtuviera ‘visado’ con destino a la Central Térmica de Compostilla II, en el día de ayer comenzaron a entrar en estas instalaciones las primeras toneladas de carbón nacional.
En concreto, a lo largo de la mañana de este viernes se sucedió el tránsito de camiones hasta la central de Cubillos del Sil, procedentes de las explotaciones de Carbones de Arlanza.
En total fueron doscientas las toneladas de carbón extraído de las explotaciones que esta empresa tiene en el municipio de Bembibre que tuvieron como destino el parque de carbones de Compostilla II.
Este ritmo se mantendrá a lo largo de la próxima semana hasta que la empresa introduzca la totalidad del cupo asignado a esta compañía minera por el Ministerio de Industria, Energía y Turismo en su resolución del pasado 13 de febrero. «Esperamos, si fuera posible, mantener este ritmo hasta que acabe el año», apuntaban desde la empresa.
En virtud de esa resolución del pasado mes de febrero, a Carbones Arlanza le ha correspondido un suministro a Compostilla II de 19.331 toneladas.
En total, y antes de que concluya 2013 en la térmica de Cubillos del Sil deben entrar 1,7 millones de toneladas de carbón procedentes de las explotaciones del Bierzo y Laciana.
El Grupo Alonso introducirá, tras haber firmado los contratos de suministro con Endesa, más de un millón y medio de toneladas. Estas están repartidas entre las 740.000 de la empresa Coto Minero del Cantábrico y las 770.000 de las explotaciones de Uminsa.
Por su parte, en la resolución ministerial del 13 de febrero se asignaba al Grupo Viloria, a través de su compañía minera Alto Bierzo (inmersa ahora en un concurso de acreedores), un total de 221.000 toneladas.
Precisamente la entrada de carbón en la térmica de Compostilla era el «clavo ardiendo» al que se agarraban los trabajadores de este grupo para lograr un futuro para la empresa. «El plan de viabilidad de Alto Bierzo pasa por la entrada de carbón en la térmica» lamentaba días atrás el delegado sindical, Rubén Fernández.
Con la entrada de carbón autóctono en la térmica berciana culminaba un proceso de siete meses en las que el suministro se había cerrado debido a las divergencias entre todos los agentes implicados en el proceso: Gobierno, eléctricas y compañías mineras. Unas divergencias marcadas por un marco regulador restrictivo, con cargas como el impuesto eléctrico o el céntimo verde, que lastran la competitividad del carbón.