Santo Tomás estrena retablo
La restauración de la obra y de las tallas de la iglesia ha llevado cuatro meses.

Retablo restaurado de la iglesia de Santo Tomás.
En vista de que las ayudas provenientes de las instituciones se encuentran paralizadas en los últimos tiempos, la Junta Vecinal de Santo Tomás de las Ollas decidió gestionar por su cuenta los arreglos que tanto demandaba su parroquia. Tras un trabajo de cuatro meses que incluyó tanto la restauración de las tallas de Santo Tomás y de la Virgen del Rosario como la del retablo y una inversión de 20.000 euros —de los cuales 12.000 se destinaron solamente a este último—, la iglesia mostró ayer su nueva imagen.
El pedáneo de Santo Tomás, Carlos Fernández, reconoció que fueron muchos los intentos de buscar financiación para estos arreglos, recibiendo a cambio una multitud de negativas. Debido a que las humedades que causó el último invierno estropearon más los diferentes motivos de la parroquia, la junta vecinal no quiso esperar más y pagó de su bolsillo los trabajos relativos a la restauración.
Olga Gago, la responsable de devolver el aspecto original a las tallas y al retablo, explicó que el trabajo de restauración de este último fue estético y estructural. En primer lugar, se recuperó el color que presentaba cuando se realizó —se estima que entre el siglo XVI y el XVII— y que había perdido consecuencia de un repitando que sufrió en la década de 1930 y que «le restaba mucha calidad a la obra», según la restauradora. La reparación estructural consistió en sanear un soporte muy dañado por la humedades y por el ataque de insectos que devoran la madera.
Actualmente y a pesar de las obras de restauración, el retablo se encuentra «mutilado», según apuntó Gago, debido a que le falta la parte de arriba, conocida como ático. La explicación es que en los años 30 el ático fue recortado para trasladar el retablo desde la cabecera de la iglesia a la capilla, un lugar de menor altura. «Esa es la razón por la que parezca formalmente incompleto», afirmó Gago.