Ballester recalca la «unanimidad» en la concesión del premio
Si la planta experimental de captura y almacenamiento de CO2 tiene fecha de caducidad, no ocurre lo mismo con el Museo Nacional de la Energía. Ese es —a tenor de las consideraciones del director general de la Ciuden— el proyecto que perdurará en el futuro como emblema de la historia industrial y social del Bierzo. Su importancia está por encima de la del propio Castillo de los Templarios, emblema turístico por excelencia en Ponferrada, según Melchor Ruiz. Una idea en la que ahondó el presidente del jurado de los premios Europa Nostra y miembro de la Fundación Botín, José María Ballester, que desveló que la elección del proyecto de la Ciuden en la categoría de conservación del patrimonio industrial se hizo por «absoluta unanimidad», respondiendo a un sentimiento de admiración «tanto por el trabajo arquitectónico y museográfico como por lo que el museo significa».
«Si patrimonio industrial es memoria, aquí tenemos una memoria viva», añadió Ballester, reivindicando el lugar que debe dársele a este patrimonio. «Este edificio marcó un antes y un después en la historia económica y social del Bierzo», argumentó asimismo el director de la Ciuden minutos antes del descubrimiento de una placa conmemorativa del premio Europa Nostra que la Fundación recibió el año pasado por la recuperación arquitectónica de la antigua central Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP). Un evento que por primera vez concitó en las instalaciones de Ene.térmica a representantes de todas las administraciones.