Villarrubia muestra su apoyo a Prada pero cierra la puerta a los no adscritos
El secretario autonómico del PSOE, Julio Villarrubia, fue ayer claro en cuanto a la posible vuelta al PSOE de los concejales no adscritos después de las declaraciones efectuadas por la nueva secretaria local, Rita Prada, que dejó la puerta abierta a su reingreso. Villarrubia se mantuvo firme en su negativa y se negó a abordar un debate que, a su entender, no tiene cabida dentro del PSOE pues se refiere —dijo— a personas que no están dentro del partido. «Quien no está no es quien nos preocupa. Lo que nos preocupa a los socialistas son los que están representado al PSOE y no los que no son del PSOE», espetó el responsable autonómico al tiempo que abrió los brazos a cualquier colaboración con la nueva ejecutiva del PSOE en Ponferrada, emplazando a la unión.
«Ahora lo que toca es unirse todos en un objetivo común, que es la defensa de los intereses de los ciudadanos de Ponferrada. Ese es el gran reto y desde luego cuentan con la disposición total y cierta del partido a nivel autonómico para ayudar en lo que podamos», avanzó Villarrubia, reconociendo que aunque han pasado ya «momentos difíciles que hemos vivido, todavía no se han superado del todo».
Menos complaciente con la nueva ejecutiva local fue el ex senador socialista Pepe Giménez, quien entiende que la nueva ejecutiva lejos de cerrar la crisis ahonda más en ella, entre otras, por las «triquiñuelas» que se han hecho desde que se presentó la moción de censura interna y hasta el mismo día de la asamblea. «Una buena parte de los que estaban en la anterior dirección de la ejecutiva entraron en la gestora y, ahora, nuevamente en la dirección de la agrupación local. Eso llama mucho la atención porque en la cultura arraigada del PSOE hay una tradición que es que quien preside una gestora nunca ocupa el puesto que tiene que sustituir porque se supone que la gestora tiene una situación de privilegio frente al resto de los compañeros», apuntó Giménez.
En cuanto a la vuelta de los no adscritos, Giménez tiene claro que mientras Alfredo Pérez Rubalcaba sea el secretario general, no habrá cabida para ellos. «Otra cosa es que cuando él no sea secretario general, haya otras personas que cambien de opinión», predijo.