La reclamación

Después de acudir en más de una ocasión tanto al Ayuntamiento como a las oficinas de Aquagest para exponer su problema y a la vista que el testimonio oral no servía de mucho, el 19 de septiembre, los afectados presentaron en el registro general de la casa consistorial una reclamación que fue admitida cuatro días después. No obstante, antes de esto, a principios de mes, un técnico tomó muestras que determinaron que eran aguas fecales.