Cubillos negocia con Deloitte y Hacienda la residencia de Teconsa
El centro lleva tres años concluido pero sin poder abrirse por la situación del grupo.

La residencia se construyó en terrenos cedidos por el Ayuntamiento en la zona de las piscinas.
El peregrinar por los juzgados de la familia y el grupo de empresas Martínez Núñez está dejando sentir sus efectos, de una forma especialmente negativa, en el municipio de Cubillos del Sil.
Y es que más de tres años lleva esperando el Ayuntamiento a que se determine un interlocutor definitivo con el que poder entablar las negociaciones oportunas de cara a conseguir abrir la residencia de ancianos construida en la zona de las piscinas municipales. «Empezamos a negociar con los de Thyssen, que eran los administradores concursales designados, luego se paralizó todo por la orden de inmovilizar todos los bienes de ligados a la familia por orden del juez de Santiago que lleva el caso Caballo de Troya, más tarde nombraron otros administradores, Deloitte y la Agencia Tributaria. Esperemos que estos duren y llevemos las negociaciones a buen puerto», apunta el alcalde de Cubillos del Sil, José Luis Ramón.
Y es que la situación en la que se encuentra este proyecto dista mucho de ser del agrado del municipio. Con las obras prácticamente concluidas, la constructora, Proinsa-Teconsa, entró en concurso de acreedores. Desde entonces el interés del Ayuntamiento no ha sido otro que el de poner en valor esta edificación, intentando liberar su propiedad del grupo de empresas intervenida a Martínez Núñez. «Nosotros tenemos empresas que se han interesado por su explotación, pero no podemos dar un segundo paso sin dar el primero, que no es otro que rescatar la residencia de ese concurso de acreedores», precisa Ramón, apuntado como opciones, desde la adquisición de la misma por parte del ayuntamiento, recuperando la inversión al licitar su explotación o buscar empresas interesadas en su adquisición directa.
Por ello, confían en que los ‘capítulos’ judiciales de la constructora les den un respiro y puedan alcanzar un acuerdo con los administradores. Otra opción es aguardar a que venca el plazo establecido para su puesta en marcha y solicitar la reversión de los terrenos, pero el ayuntamiento teme el estado en el que se podría encontrar enonces el edificio.