El PP niega irregularidades en las facturas de 675.000 euros por decreto
Son una práctica habitual cuando hay «gastos imprevisibles» sin tiempo para licitar.

Fernández, Cubelos y Riesco, todavía alcalde, en una reunión de febrero de este año.
El pago de facturas con reparos de Intervención por decreto del alcalde es una práctica habitual en los ayuntamientos cuando existen «gastos imprevisibles» que hay que sufragar sin tiempo para licitar el servicio, afirmó ayer el concejal del área económica del PP en Ponferrada, Neftalí Fernández, para negar que el ex alcalde, Carlos López Riesco, haya cometido alguna irregularidad al autorizar con su firma el desembolso de 675.000 euros en año 2007. Fernández insistió en que las últimas denuncias sobre facturas sin fiscalizar del bipartito son «un intento de desviar la atención sobre su incapacidad de gobernar» y volvió a reclamar al equipo de gobierno que facilite a la oposición la información que le pidió hace más de tres meses sobre «los agujeros económicos» en las cuentas municipales que los concejales no adscritos y de IAP denunciaron este verano para sembrar dudas sobre la gestión de la deuda por parte de Riesco.
Fernández no era concejal en el año 2007 y como el bipartito no ha detallado las facturas desconoce a qué bienes y servicios se refieren, pero ayer pusola organización de la gala de los Micrófonos de Oro como ejemplo de gasto autorizado por decreto por el alcalde para salvar los reparos de Intervención cuando se aprueba un gasto elevado sin procedimiento de contratación de por medio. «Con los Micrófonos de Oro no se puede preveer todo el gasto dentro del presupuesto municipal que se aprueba todos los años. Siempre hay gastos imprevisibles que no se cuantifican en el presupuesto» y que en ocasiones llevan a aprobar en sesión plenaria reconocimientos extrajudiciales de crédito, recalcó.
Fernández insistió en que, en cualquier caso, los decretos del alcalde siempre da cuenta de ellas al Pleno y la oposición siempre ha tenido información sobre las facturas autorizada. «Es algo cotidiano y normal». Y lo es «desde la época de Celso López Gavela». «Los oscurantistas son ellos», se quejó.