Valcarce anima a plantar castaños en fincas baldías
Carracedelo acoge hasta mañana la cuarta feria sectorial de la castaña.

García (con un erizo en la mano), Valarce, Velasco, Folgueral y González, ayer en Biocastanea.
La castaña ha sido pasado, es presente y sigue teniendo futuro. Pero, para esto último es necesario seguir plantando castaños y en este sentido, el alcalde de Carracedelo, Raúl Valcarce animaba ayer noche en la inauguración de la Feria sectorial de la castaña a plantar castaños. «Carracedelo, como otros, sigue teniendo tierras libres, en baldío que bien podrían acoger sotos de castaños», expresaba el regidor ante el vicepresidente de la Diputación para el Bierzo, José Antonio Velasco, y el delegado de la Junta en la provincia, Guillermo García.
También estaba el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Alfonso Arias, y otros alcaldes como el de Ponferrada o Puente de Domingo Flórez. Precisamente la institución que dirige Arias cuenta con el Banco de Tierras, al que también apeló el alcalde de Carracedelo para unirse a esta iniciativa de fomento del cultivo de castañas. «Hay grandes posibilidades para la castaña como cultivo alternativo en fincas baldías», destacaba Valcarce, momentos antes de explicar que seguían pendientes de la esperada conferencia europea del próximo año en el Bierzo con la presencia de más de doscientos expertos en castañicultura.
En la inauguración de esta cuarta edición de la feria Biocastanea, ubicada con una mayor presencia de expositores que el año pasado en el recinto ferial de Carracedelo, también volvió a sobrevolar el temor sobre el problema de la avispilla que tantos estragos está causando ya en castaños de Francia e Italia. Tanto José Antonio Velasco por la Diputación, como el representante de la Junta en la provincia, Guillermo García, coincidieron en buscar soluciones de prevención para evitar que la plaga de la avispilla del castaño llegue a la zona. «Estoy en la disposición de elevarlo a la Consejería de Fomento y Medio Ambiente», dijo García, al tiempo que consideraba más que lógico «prevenir y luchar» para que el problema de la avispilla no alcance al Bierzo.