El PP abandona la sesión por «la actitud antidemocrática» del bipartito
Ya se adivinaba una sesión trabada desde que se anunció en los carteles. Dieciocho puntos incluidos en el orden del día y con algunos ‘morlacos de trapío’ del divisa de la comisión de Hacienda: último trámite para la solicitud de un crédito ICO o la actualización de las tasas por varios servicios municipales. Ambos situados entre los puntos de arranque de la sesión para, se aventuraba, dar juego desde el primer momento.
Arrancó la sesión con los subalternos dando los pases justos para dejar los temas para que se los ventilasen los primeros espadas. El portavoz del PP, López Riesco, afeó el gesto al bipartito. Levantó el rostro y clamó «clara indefensión» a la presidencia. «No está justificada la intervención del alcalde por sistema para cerrar los puntos. Es una estrategia para evitar la contestación de la oposición».
Clamó, pero nadie le prestó antención. El guión ya estaba escrito. Y por ambas partes. Llegó el momento de debatir la actualización de las tasas, entre elllas la del cementerio, y el alcalde se vino arriba. «No se pueden decir cosas que no son ciertas, el plan de ajuste lo formalizaron ustedes, y en él la correción financiera de tasas», aseguró.
Desde la bancada popular se respondió con el silencio «en señal de protesta» en el siguiente punto: aprobación de la cuenta general del 2012.
Y así entre puntos de más o menos trámite se acercaba el final. Un final abrupto por la decisión del grupo popular de abandonar la sesión «por la actitud antidemocrática, la intolerancia y el bloqueo de la información». Un final que provocó división de opiniones entre el escaso público presente en la sala. El epílogo lo puso la concejala de Medio Ambiente pidiendo informe a la secretaria sobre si los que habían abandonado el pleno antes de su finalización tenían derecho a cobrar por una asistencia interruptus...