El macrojuicio por la muerte a palos del dominicano durará tres semanas
Un jurado popular juzgará a principios de 2014 a los siete imputados en el homicidio.

Imagen de archivo de un retrato de la víctima junto a varias velas en su recuerdo, pocos días después de los hechos.
La Audiencia Provincial de León juzgará a principios del próximo año a los siete imputados por la muerte de Inocencio Montero, el joven dominicano de 37 años de edad que fue víctima de una paliza que acabó con su vida, en un macrojuicio que durará cerca de tres semanas en sesiones de mañana y tarde y que se celebrará de nuevo por el sistema del Tribunal del Jurado.
Pese a que de momento no ha trascendido la fecha de celebración de la vista oral, que tendrá lugar en el Palacio de Justicia, sí que se ha sabido que casi una decena de profesionales, entre el Ministerio Público, las acusaciones particulares y las defensas, se sentarán frente a los miembros del jurado popular para tratar de convencerles de sus tesis en cada uno de los casos.
El titular del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 8 de los de Ponferrada imputó por un presunto delito de homicidio al vecino de Ponferrada Alberto Crespo, de 31 años, y a seis jóvenes de origen colombiano; Julián David Giraldo Cardona y Yorman Emilio Altamirano, ambos de 18 años, a Yeison Alexander Gelpud, de 23, a Julián Andrés Canas, de 24, y a Jorge Alexander Gutiérrez, de 31 años. El séptimo imputado por homicidio era también otro colombiano, Carlos Alberto Osorno Urrego, que permaneció escondido en un piso de Madrid durante bastante tiempo y que a causa del acoso policial, tomó finalmente la determinación de entregarse a la policía para poder acogerse a los beneficios que le podría comportar esta actuación.
Los escritos de acusación y defensas están a punto y entre todos ellos destacan el de uno de los letrados, que sostiene que el fallecido se ahogó en su propia sangre y aprovecha la circunstancia para negar que la muerte se debiera a la agresión de la que fue objeto la víctima. Sostiene el profesional que la primera causa del fallecimiento no fue un golpe sino un episodio de anoxia y por todo ello considera que se trató en cierta medida de una muerte involuntaria y accidental. La autopsia oficial, sin embargo, atribuye el fallecimiento a un traumatismo cráneo facial.