Un mes de trabajo intenso
El proceso de producción de la castaña pilonga se inicia en los propios sotos de castaños, donde se realiza una primera selección. Desde ahí, la castaña verde se transporta a los secaderos, generalmente naves en dos alturas en las que, en la planta superior se extiende el manto de las castañas. En la planta baja está situada la calefacción que insuflará aire caliente a la zona superior durante dos semanas y día y noche para acelerar su secado.
En este tiempo, se remueven diariamente las castañas para homogeneizar la llegada de calor, evitando así la aparición de zonas húmedas que provocarían la podredumbre de las castañas.
Una vez secas, son despojadas de la cáscara por la única máquina que interviene en el proceso: una descascarilladora. A continuación se inicia la selección para eliminar las castañas ‘tocadas’.