Vitro cancela su deuda de 7 millones en indemnizaciones con 425 operarios
La multinacional mexicana Vitro Cristalglass a través del administrador concursal —como se recordará la empresa echó el cierre con extinción de contratos en julio del pasado año en sus factorías de Villadecanes y Camponaraya— ha cumplido con su plan de pagos de indemnizaciones y finiquito a los algo más de 425 trabajadores que tenía de aquella en plantilla. De esta forma, en los últimos días ha zanjado una deuda que se situada en entre los 6,5 y los 7 millones de euros.
La mayoría de los trabajadores de Vitro aceptaron la propuesta de la administración concursal de la empresa y los que habían presentado demandas en los juzgados se volvieron atrás y optaron por cobrar la indemnización pactada con los abogados. De hecho, la representación legal de la transformadora de vidrio se puso desde comienzos de este año en contacto con los abogados de los trabajadores demandantes y uno por uno llegaron a un acuerdo para seguir el plan de pagos y cobros en cuatro plazos. El último de estos plazos fue zanjado este mes.
Finiquito de 70.000 euros
Como dato que ayer facilitaba el que fuera presidente del comité de empresa de Vitro y que ahora habla como secretario de Organización de Fitag-UGT en el Bierzo, Miguel Ángel Acebo, sólo cuatro trabajadores de la plantilla de Vitro Cristalglass han decidido seguir adelante por la vía judicial y no han retirado su demanda en los tribunales para cobrar una indemnización mayor de la que les ofreció al resto de la plantilla el administrador concursal.
Las cantidades que ha abonado la empresa a cada trabajador varían en función del número de años que llevaban en plantilla en Vitro, y también en función de la cuantía de su nómina mensual. Así, ahora la empresa zanjó indemnizaciones que van desde los 5.000 euros, de las más bajas, a otras de mayor cuantía como más de una por importe de unos 70.000 euros. Había empleados con más de 20 años en la empresa y con sueldos también importantes. Hubo también otras indemnizaciones de 40.000 euros, así como de 10.000 y 15.000 euros.
Con este último paso se zanja prácticamente el cierre de una de las empresas vidrieras históricas y de referencia en el Bierzo, que dio pie en parte a la creación actual de Tvitec.