La policía investiga una oleada de robos en edificios de La Rosaleda
Buscan a una banda que ha dejado un rastro de nueve denuncias en una noche.

El último robo múltiple ocurrió la noche del 18 al 19 en sótanos del bulevar Juan Carlos I.
Actúan en los días previos a la Navidad porque saben que los trasteros pueden guardar regalos de valor recién comprados. Y aprovechan el trasiego de gente en los portales y los instantes en los que las puertas de los garajes comunitarios quedan abiertas tras el acceso de un coche, para colarse en los sótanos de los inmuebles.
Es el modus operandi que explicaría el robo múltiple que durante la noche del pasado miércoles al jueves sufrieron el garaje común y los trasteros que comparten seis edificios de la misma promoción con fachada en el bulevar Juan Carlos I del barrio ponferradino de La Rosaleda, perpetrado, según la principal hipótesis que maneja la Policía, por alguna banda profesional que se desplazaría desde Madrid o desde otra ciudad alejada de la capital del Bierzo. La actuación del grupo ha dejado, hasta el momento, un rastro de nueve denuncias por robos en los trasteros y vehículos aparcados. Días atrás, la Policía ya abrió otra investigación para aclarar el robo en el interior de once vehículos estacionados en otro aparcamiento colectivo del mismo bulevar ponferradino.
Agentes de la Policía Científica buscaron ayer huellas en al menos uno de los trasteros robados, donde su propietario ha denunciado la pérdida de objetos por valor de más de cuatro mil euros, incluyendo trajes, maletas, dos bicicletas y material deportivo. Los agentes, sin embargo, no encontraron nada que sirviera para identificar a los autores del robo, según fuentes vecinales, de lo que se deduce que se trata de profesionales con experiencia, que en principio no actuarían por necesidad, y que realizan algún tipo de seguimiento de los inmuebles que asaltan para actuar en el momento más oportuno.
En el caso del sótano inspeccionado ayer, entre el bulevar Juan Carlos I y la calle Clara Campoamor, los ladrones vaciaron el trastero y no discriminaron entre los objetos de mayor coste económico y los que sólo tenían un valor sentimental como es el caso de tres cajas con ropa y calzado de bebé, según la denuncia a la que ha tenido acceso este periódico.
Los agentes están recomendando a los denunciantes que extremen las precauciones a la hora de abrir el portal o acceder al garaje comunitario.