El bipartito aprueba un presupuesto de 52,1 millones que el PP tacha de irreal
La bronca marcó el debate a cuenta de la deuda y la venta del solar del viejo cuartel.

El alcalde, de espaldas, frente a frente con el portavoz del PP en uno de sus múltiples enfrentamientos durante la sesión.
El Pleno municipal aprobó ayer el presupuesto de Ponferrada para el presente ejercicio con el voto a favor de los trece concejales del bipartito y la negativa de los doce del PP. Son 52,1 millones de euros —54,7 millones si se incluye el conjunto de los organismos municipiales— que el PP en la oposición califica de «irreal» dado que supedita las inversiones —dijo el portavoz popular, Carlos López Riesco— a la venta de un solar, el del viejo cuartel de la Guardia Civil, en un momento en el que «todo el mundo sabe que es el peor para vender suelo, porque se malvende». Frente a ello, el regidor, Samuel Folgueral, aseguró que existe ya sobre la mesa una oferta que supera los 2,5 millones y que por ello se ha incluido tal cantidad en el anexo de inversiones de los presupuestos, los segundos que aprueba el bipartito en seis meses de gobierno.
Fue, el arriba descrito, tan sólo uno de los desencuentros que protagonizaron una sesión plenaria en la que la sombra de la moción de censura y sus efectos siguió haciendo acto de presencia y provocó, incluso, que el alcalde lanzara una amenaza de expulsión a alguno de los integrantes de la bancada popular. Varios concejales de uno y otro grupo se enzarzaron en una pelea dialéctica paralela al pleno que se extendió incluso al público. En medio de este clima de tensión salieron adelante unas cuentas que contemplan 3,8 millones de euros de inversión y que tienen como bazas principales, según el propio alcalde, la creación de empleo y la ausencia total de cargas impositivas para los ciudadanos. Un presupuesto —dijo Folgueral— «encorsetado» por el plan de ajuste y por la deuda acumulada que en el presente ejercicio supondrá el desembolso de 7,1 millones de euros.
«Dos de cada tres euros se los llevan los gastos de personal y gastos corrientes, por lo que sólo nos queda un euro para otras cuestiones y de ese euro de cada tres, el 40% es para pagar deuda del Ayuntamiento», se lamentó el primer edil, dirigiendo el dedo acusador hacia el anterior equipo de gobierno. «Usted no asume ninguna responsabilidad», dijo por contra el concejal del PP Reiner Cortés, dando pie a que Riesco desmenuzara algunos puntos, a su parecer inconcretos, que dejan en el aire determinadas partidas recogidas como gastos corrientes y vinculadas fundamentalmente a instalaciones deportivas que ascienden a 135.000 euros. Igualmente, el gasto en mantenimiento y reparación de maquinaria e instalaciones deportivas se incrementa de los 34.000 a los 100.000 euros, dijo el popular.
Por lo demás, el alcalde destacó el aumento de la partida para ayuda social, el incremento del nivel de gasto para cultura, deportes y juventud, los 600.000 euros para la sede de la Policía Local, la mejora de la plaza Sánchez Albornoz y la elaboración de una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que supondrá un desembolso de 60.000 euros y que el PP entiende que no es necesaria en este momento.