Bembibre descarta derribar la presa de San Facundo y pide ayuda para limpiarla
El Ayuntamiento recaba el apoyo de la CHMS para diseñar un plan de actuación.

La presa de San Facundo, en octubre de 2009 después del aluvión de lodo.
Si la reciente puesta en marcha de la captación de agua potable desde el pantano de Bárcena para el suministro a Bembibre hizo pensar en la desaparición del suministro procedente del río Argutorio en San Facundo, la idea no puede alejarse más de la realidad a tenor no solo de las manifestaciones efectuadas por los responsables municipales, si no de las actuaciones encaminadas a mantener la presa del Real como principal suministro de agua para el municipio. El Ayuntamiento no sólo ha descartado el derribo de la prensa, como sugería la Junta Vecinal de San Andrés de las Puentes (Torre) si no se subsanan las deficiencias técnicas del embalse, sino que ya ha pedido ayuda a la Confederación Hidrográfica del Miño Sil (CHMS) y el Ministerio de Medio Ambiente para diseñar un plan que permita retirar lodos acumulados durante tres décadas.
El Ayuntamiento de Bembibre está decidido a solventar los problemas que arrastra la presa de San Facundo. Ya el pasado mes de marzo, el Ayuntamiento presentó en las oficinas de la CHMS el preceptivo Plan de emergencia que se había solicitado en reiteradas ocasiones desde la pedanía de San Andrés de las Puentes y que establece un protocolo para tener disponible a todo el personal de obras, bomberos, Protección Civil y Policía Local de Bembibre, así como los vehículos y maquinaria pertenecientes a estos servicios, que quedan adscritos al plan de emergencia. A ellos se suman distintas empresas, fundamentalmente locales, en las que se disponga de material de fontanería o construcción necesario en una actuación de emergencia. La Guardia Civil y las urgencias del centro de salud completan la plantilla operativa del plan de emergencias elaborado por encargo del Ayuntamiento de Bembibre en previsión de crecidas o rotura de las instalaciones.
Una segunda e imprescindible actuación, reconoce el alcalde, José Manuel Otero, será la limpieza y acondicionamiento de la presa, algo «que el Ayuntamiento por medios propios no podría asumir», señaló el regidor. Por ese motivo, se ha contado con la colaboración del subdelegado del Gobierno «en el papel de mediador ante Confederación y el Ministerio de Medio Ambiente, a los que se ha solicitado participación para realizar un estudio exhaustivo de la situación actual y de las actuaciones de deberían acometerse». El estudio previo se encuentra ya en fase de desarrollo. «Primero tendrán que determinar las necesidades para acondicionar el acceso de maquinarias y cuantificar el lodo que se ha depositado en los más de treinta años de existencia de la presa», señalaba Otero.
Las gestiones administrativas, la obtención de permisos y «encontrar una ubicación en la que depositar los miles de toneladas de lodo acumuladas y la valoración previa de los trabajos necesarios para completar la limpieza y acondicionamiento» son las distintas fases actualmente en desarrollo de un estudio que se prevé rematar este año.