Diario de León

El oso se pone las botas en Susañe

Las cien cámaras instaladas por el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes en el Alto Sil permiten observar el comportamiento de los plantígrados.

DE CÓMO EL OSO LLEGA Y SE HACE DUEÑO DE LA MIEL DE LA COLMENAUna de las cien cámaras instaladas por el Fapas en el Alto Sil permiten observar el comportamiento de un oso ante uno de los colmenares experimentados instalados, en este caso, en un cortín de S

DE CÓMO EL OSO LLEGA Y SE HACE DUEÑO DE LA MIEL DE LA COLMENAUna de las cien cámaras instaladas por el Fapas en el Alto Sil permiten observar el comportamiento de un oso ante uno de los colmenares experimentados instalados, en este caso, en un cortín de S

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m. j. alonso | ponferrada
Ponferrada

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Pese a la frecuencia de sus apariciones en el Alto Sil, zona osera por excelencia dentro de la Cordillera Cantábrica, ver al oso pardo —y más en plena acción— siempre es un hecho de interés. Las más de cien cámaras que el Fondo de Protección para los Animales Salvajes (Fapas) ha instalado por todo el territorio osero comarcal permiten hacerse una idea del comportamiento habitual de los plantígrados, incluso cuando atacan colmenas en busca de alimento. El pasado 25 de diciembre, día de Navidad, el oso pardo de la imagen arriba proyectada también quería darse un banquete y encontró el manjar buscado en un cortín de Susañe (Palacios del Sil). Un colmenar instalado en la zona para favorecer la polinización y, a la vez, el desarrollo de árboles frutales que permitan al oso alimentarse.

Es un proyecto que el Fapas desarrolla en colaboración con la bodega vinícola Cuatro Pasos y que incluye la colocación, en zonas montañosas, de colmenares experimentales resistentes el ataque del oso (como el de las fotografías) y la plantación de árboles que favorezcan su hábitat. Con estas colmenas, de las que se cuentan una decena en el Alto Sil, el Fapas trata de «imitar lo que había en la naturaleza cuando había enjambres silvestres, ahora extintos», relató el director de este organismo de protección de animales salvajes, Roberto Hartasánchez. Son tubos de PVC diseñados de tal manera que el oso puede consumir la parte más superficial de la miel sin llegar a meter la zarpa en el núcleo productor, donde se encuentra la abeja reina.

«De lo que se trata es de favorecer la polinización en zonas oseras y de urogallo, ya que ésta es fundamental para la producción de frutos como cerezas, castañas, moras o arándanos, que son de lo que se alimentan los osos», explicó Hartasánchez, detallando que las primeras colmenas experimentales de este tipo se colocaron hace tres años. A mayores, las cámaras permiten hacer un seguimiento de la población y, sobre todo, localizar a las hembras reproductoras.

El Alto Sil, el origen

La importancia de la población osera del Alto Sil es excepcional, dado que esta es una zona donde la presencia del oso ha sido constante, en mayor o menor medida, y ahora se configura como el punto de partida para la extensión de la especie más allá de la Cordillera Cantábrica. De ahí la importancia del seguimiento con cámaras. «Hay unas probabilidades enormes de expansión hacia la zona de Sanabria», apuntó Hartasánchez.

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