Un incendio intencionado destroza el interior del club de carretera Orly
La puerta estaba forzada, había colchones en la planta baja y líquido acelerante.

La Guardia Civil ha abierto la pertinente investigación. La entrada al local, cerrado desde hace un año, quedó ayer precintada.
El fuego se extendió como quiso por toda la planta baja durante horas, hasta que la conductora de un vehículo que circulaba por la N-VI vio salir una intensa humareda negra del interior del inmueble y alertó al servicio de emergencias del 112, desde donde dieron aviso a los bomberos. El club de carretera Orly, ubicado al margen del citado vial, en el término municipal de Camponaraya, fue en la madrugada de ayer pasto de las llamas. A las 9.56 horas de la mañana recibió el aviso el servicio de extinción de incendios de Ponferrada y cuando los bomberos llegaron al lugar todo estaba ya prácticamente calcinado. Según relató el sargento del cuerpo, el incendio estaba casi extinto porque ya no tenía más que quemar.
«El fuego se inició al menos tres horas antes de que nosotros llegáramos», explicó. En el interior, evidencias claras de que fue un incidente provocado. La puerta principal estaba forzada, había un cristal roto y los colchones de las camas habían sido distribuidos por la planta baja y las escaleras que dan tanto a la zona de cafetería como al primer piso. Además, había también rastro de una sustancia acelerante, según relataron los bomberos.
En la planta calle todo el interior quedó calcinado y el resto del edificio se vio seriamente dañado por la acción del calor y el humo. Abajo, ardió la cafetería, la recepción, la lavandería y otras dos estancias, además de la rampa de escaleras. Arriba, el calor derritió varias persianas y quemó cortinas, si bien las habitaciones no sufrieron daños más graves por tener las puertas cerradas. «El edificio está afectado al cien por cien, inservible ahora mismo», afirmaron fuentes del cuerpo de extinción.
Un par de horas tardaron los bomberos en regresar al cuartel dejando libre el escenario de los hechos para que la Guardia Civil iniciara la pertinente investigación. Y es que el propietario, que reside en una casa situada detrás del club, ha denunciado los hechos. No obstante, él aseguró no haberse enterado de nada hasta que los propios bomberos le avisaron.
Con vistas a su reapertura
Hace aproximadamente un año que el club de carretera Orly de la N-VI cerró sus puertas, pero actualmente estaba en fase de rehabilitación con vistas a una nueva apertura. Ya se habían restaurado parte de los muebles y ahora mismo se estaba trabajando en el arreglo del tejado. Una puesta a punto que se ha visto bruscamente interrumpida por la voracidad del fuego. Qué pasará ahora con estas instalaciones dependerá de su propietario.