Detenidos tres jóvenes que sustraían cobre en una nave de Camponaraya
Efectivos de la Guardía Civil recuperaron 800 kilos de cable de Vitro-Cristalglass.

Instalaciones de Vitro-Cristalglass en Camponaraya, en una imagen de archivo.
El cobre continúa siendo objetivo prioritario de los amigos de lo ajeno, quienes han encontrado su escenario predilecto de actuación, para hacerse con este preciado metal, en las innumerables instalaciones industriales que han cerrado por causa de la crisis económica.
El último ejemplo de este tipo de actuaciones delictivas tenía como escenario las instalaciones donde la empresa Vitro-Cristalglass operó en Camponaraya hasta hace dos años. Si embargo, el final no fue el que los tres jóvenes que se adentraron en esta nave con intención, presuntamente, de sustraer este metal, habían previsto en un primer momento.
Y es que, tras recibir un aviso de un vecino, una patrulla de Seguridad Ciudadana de la Guardia Civil, sorprendió este martes a tres varones, de edades entre los 22 y 28 años, en el interior de la nave, con materiales destinados a la sustracción de cobre del esta nave.
En el momento de detectar la presencia de efectivos de la Guardia Civil, intentaron darse a la fuga, siendo interceptados por efectivos del Instituto Armado en una operación en la que participaron agentes de Villafranca del Bierzo y Cacabelos.
Los detenidos son dos varones de 22 años y con domicilio en Madrid, y una tercera personas con 28 años de edad y residente en el Bierzo, que pasaron este miércoles a disposición del Juzgado de Instrucción número 6 de Ponferrada acusados de un delito de robo con fuerza y otro de desobediencia grave a los agentes de la Autoridad, al intentar darse a la fuga.
En esta operación, la Guardia Civil ha conseguido, además de la detención de estos tres varones, la recuperación de unos 800 kilos de cable de cobre que pretendían sustraer de las naves propiedad de la familia Prado, fundadora en su día, de Cristalglass.
Los presuntos ladrones habían conseguido acceder al interior de la nave forzando una ventana trasera de estas instalaciones con un objeto contundente.
Ya en el interior de la nave, ataviados con ropas de trabajo y con el material necesario, como tijeras y alicates entre otras herramientas, reunieron metros de cable de cobre, hasta una cantidad cercana a los 800 kilos, disponiéndose a separar el metal del plástico aislante que lo envuelve en el momento en que fueron descubiertos por los agentes de la Guardia Civil. Para proceder a la separación del plástico del cobre, los ahora detenidos, habían realizado una hoguera en el interior de las instalaciones para derretir el plástico, algo que finalmente no pudieron llegar a realizar.