Ponferrada recupera una antigua central para producir energía
Marin y Folgueral firmaron hoy el convenio de la cesión de los terrenos para el desarrollo de la actuación
El presidente de la Confederación Hisdrográfica Miño-Sil (CHMS), Francisco Marín, y el alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, firmaron hoy el convenio para la cesión de terrenos para el proyecto de obra y puesta en funcionamiento de la central hidroeléctrica de la Fuente del Azufre, que contará con una inversión de 1,5 millones de euros y un plazo de ejecución que no superará los 15 meses, con la previsión de que esté en funcionamiento en el primer semestre del 2016 si no es necesario realizar estudio de impacto ambiental.
Según explicó Folgueral, la cesión comprende un total de 11.350 metros cuadrados, camino y edificio y la antigua central hidroeléctica de la Fuente del Azufre. “Endesa estuvo explotando esa central hasta el año 71 cuando caducó la concesión de aprovechameinto de esa central y Endesa no realizó la reversión por la razón que fuese”, explicó el alcalde, que apuntó a no fue hasta 2004 cuando la compañía eléctrica cedió por convenio esos terrenos al Ayuntamiento de Ponferrada y ahora supone “su devolución a su dueño”, la Confederación.
Por su parte, el presidente de la CHMS, Francisco Marín, valoró positivamente el desarrollo de esta actuación que pretende llevar a cabo CHMS para poner en valor esa central eléctrica y “turbinar” ese caudal, generando “ingresos que van a ir revirtiendo no sólo en Ponferrada, sino en su comarca, en todo el Bierzo, Laciana y Babia que forman parte de Miño-Sil”.
A este respecto, Marín señaló que el proyecto está dando sus primeros pasos en la tramitación y que “en el mejor de los casos” saldrá a licitación a finales de este año para después contar con un plazo de ejecución de unos 15 meses. “Fundamentalmente el objetivo es aprovechar este recurso de esta central que hay ahí”, insistió el presidente de la CHMS, que señaló que la inversión se destinará principalmente a la sustitución de las turbinas por otras más modernas y a alguna reparación en el edificio “que estructuralmente está bien pero algo deteriorado”, así como algunas obras complementarias que haya que incluir para que el aprovechamiento hidroeléctrico no deje seco ningún tramo del río.