Los 220 pisos y locales de la Torre de la Rosaleda salen a subasta mañana
La tercera puja será la definitiva tras otros dos intentos en junio y septiembre.

La Torre de la Rosaleda, la más alta de Castilla y León.
Aunque cabía esperar que la tercera subasta de los pisos vacíos propiedad de Bankia en la Torre de la Rosaleda se celebrará antes del fin del 2013 —después de dos aplazamientos anteriores—, será finalmente mañana cuando la subasta se haga efectiva en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Ponferrada. La cita se ha fijado para las 11.00 horas de la mañana y a la misma la magistrada titular ha convocado tanto a la entidad bancaria propietaria de los más de 200 pisos y locales —70 pisos, 148 plazas de garaje, tres oficinas y una planta de locales comerciales—, como a la promotora de los mismos, Hogalia, que mantiene una deuda de más de 200.000 euros con los propietarios de los pisos ocupados y que sigue desaparecida después de contraer una deuda hipotecaria con Bankia que asciende a 24 millones de euros.
Se espera que el caso haga honor al dicho y esta tercera convocatoria sea la definitiva después de que Bankia suspendiera en dos ocasiones ya la subasta prevista. La última in extremis, mediante la presentación de un escrito ante el juzgado el mismo día en que debía celebrarse el acto y pese a que había sido ésta quien había propuesto la fecha —el 26 de septiembre—. No obstante, a finales del año pasado la jueza envió ya un mensaje claro a Bankia , advirtiendo de que la próxima subasta —la que se celebrará mañana— sería la última. En este caso, ha sido el juzgado el que ha puesto la fecha. La primera subasta debía haberse celebrado el día 4 de junio del año pasado.
El principal interés de los más de 20 vecinos que habitan la torre inmobiliaria más alta de Castilla y León, ubicada en el barrio de la Rosaleda, es dar salida a las viviendas y locales vacíos para poder cobrar el dinero atrasado en concepto de gastos de comunidad. Unos 200.000 euros de déficit que sigue creciendo y que ha obligado a los vecinos a vivir con los mínimos exigibles en las zonas comunes. De los cuatro ascensores de los que dispone la torre solamente una se mantienen activado y la zona de escaleras y pasillos comunes apenas tienen luz. No obstante, según ha transmitido en varias ocasiones el abogado de la comunidad de vecinos, estos no esperan pujas, sino que las propiedades pasen a formar parte del denominado banco malo.