Diario de León

Una fiesta para el olfato

La fusión de estilos de la cantante Diana Navarro puso la guinda a una gala con más de 800 asistentes.

La niña de ‘Master Chef’ recogió una fofucha-cocinera.

La niña de ‘Master Chef’ recogió una fofucha-cocinera.

Publicado por
m. j. alonso/m. á. cebrones bembibre
León

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El pabellón deportivo Manuel Marqués ‘Patarita’ de Bembibre se transformó ayer de arriba a abajo para acoger la gala previa a la cena de exaltación del botillo, en la que participaron más de 800 comensales. Un encuentro multitudinario que el alcalde de la villa, José Manuel Otero, aprovechó para dar las gracias no sólo a los presentes, sino también a todos los mantenedores que han hecho del Festival Nacional de Exaltación del Botillo una cita ineludible e inevitable. Han sido 40 los hombres y mujeres, periodistas, escritores, poetas, compositores, locutores, jueces, abogados, artistas y, por supuesto, políticos de todos los rangos y colores, que han dado forma al papel de mantenedor a lo largo de la historia de esta cita gastronómica. Rostros que ayer pudieron recordarse y reconocerse en las fotografías que adornaron los accesos al recinto en el que se celebró la gala y también en un vídeo conmemorativo.

Imágenes que invitaron a mirar atrás en una retrospectiva a la que el propio alcalde le puso palabra personificando en su discurso «la nostalgia que impregna nuestro festival del botillo, pues nos hace rememorar los inviernos de matanzas y comidas familiares». Tradiciones que hoy se han convertido en fiesta. «Fiesta para la vista» gracias al espectáculo vinculado al festival y «fiesta para el olfato» por el aroma propio que libera el botillo en su lento proceso de cocción.

En la gala, que estuvo presentada por los periodistas Fernando Tascón y María Domínguez, también se dio a conocer el fallo del tradicional concurso literario que se organiza en torno al botillo. En esta edición la ganadora fue la gaditana Nélida Leal, que había presentado la obra Código B, un relato de la relación humana entre una abuela apasionada de la comida de puchero y cuchara, y su nieta, enferma de anorexia. La escritora no pudo estar presente en la entrega del premio, pero sí lo hizo a través de la pantalla que presidió el escenario de una gala en la que una niña brilló con luz propia. Presentada como ‘la reina de la buena mesa’, Esther Núñez, la ponferradina que llegó a la final del concurso televisivo Master Chef Júnior , se presentó ante los asistentes con el desparpajo que la característica y sin pizca de vergüenza, y se los ganó a todos.

El colofón a la fiesta previa a la cena lo puso la actuación de la cantante malagueña Diana Navarro, que encandiló a los presentes con su particular fusión de flamenco y copla con otros géneros tradiconales.

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