Endesa y Alto Bierzo firmarán un acuerdo para mezclar carbón térmico

Trabajadores de Alto Bierzo entrando a la mina de interior.
Ministerio de Industria, Endesa, Fenosa, Hijos de Baldomero García y Alto Bierzo deberán ratificar un convenio que se aplicará los meses de marzo y abril para acometer el nivel las mediciones de azufre y cenizas que facilite la facturación del mineral. El preacuerdo entre la eléctrica Endesa y la empresa Alto Bierzo que avanzaba el lunes la puesta en marcha de nuevo del cielo abierto, una vez que Endesa abone una facturación pendiente de 400.000 euros, tiene una segunda fase, necesaria para mantener el suministro en los niveles exigidos por la eléctrica en el periodo que conjuga las labores de extracción de exterior mientras se pone a punto la mina de interior, de cuya producción no se cuenta con stok.
Las condiciones del convenio las exponía el representante regional de CC OO, Jesús Magadán, al señalar que el convenio «implica al Ministerio, Endesa, Fenosa, HBG y Alto Bierzo y todos ellos deben alcanzar un acuerdo según el cuál una parte de la producción de interior que HBG entregaba en la central de Anllares se lleve a Compostilla para que puedan hacer las mezclas». De esta forma se solventaría la carencia de la producción de interior al llevar Casares más de un año sin explotación y se podría solucionar el problema derivado de las mezclas que no son homogéneas. Con este preacuerdo, según señalaba Magadán, «se esperan meter unas 15.000 toneladas de carbón, 5.000 de esas toneladas procedentes del Almacén Estratégico Temporal de Carbón, que ya está facturado, y otras 10.000 toneladas de mineral procederían entre dos y tres mil toneladas de interior y el resto de extracción de cielo abierto».
El periodo establecido en el convenio para realizar las mezclas de carbón de cielo abierto de Alto Bierzo junto con el mineral almacenado y de HBG permitirá llevar a cabo las tareas de mantenimiento en el pozo Casares para realizar la puesta a punto de la explotación interior, cuya situación actual explicaba el propio Magadán: «Tras tanto tiempo paralizada la explotación aún tiene mucha agua, pero están bajando bien los niveles y en cuanto baje el agua y circule bien el aire será el momento de arrancar el cepillo».