Los expertos recomiendan fumigar la plaga de la oruga y las pedanías piden ayuda
. Nueve pedáneos de cuatro municipios firman un escrito dirigido a la Junta y al Consejo.

Los pedáneos afectados, reunidos en Fresnedo.
Los nueve pedáneos de los cuatro municipios afectados por la plaga de la oruga peluda —Lymatria dispar en su nombre científico— ha remitido finalmente un escrito a la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León y a la Consejo del Bierzo solicitando su ayuda para fumigar la zona de pinares donde se desarrolla la invasión del parásito. Los pedáneos de Cabañas de la Dornilla, Finolledo, Villabuena, Sancedo, Ocero, Cabañas Raras, Cubillos del Sil, Fresnedo y Toreno, reunidos el pasado lunes, explican en su petición que han contactado con expertos —un especialista en fumigaciones, un ingeniero forestal de la Asociación de Profesionales Forestales y otro titulado por la Universidad de León— que «dada la virulencia» de la plaga recomiendan atajarla «de forma inmediata». Las pedanías de los municipios de Cubillos, Sancedo, Cabañas Raras y Toreno, piden a la Junta que apruebe ayudas a favor de las entidades locales, que no disponen de recursos para contratar una fumigación a gran escala y al presidente del Consejo del Bierzo que interceda para lograrlas.
Los expertos visitaron la zona afectada en Fresnedo y comprobaron cómo la mayor parte de los pinos de la especie radiata afectados en un perímetro de 100 hectáreas estaban secos, lo que según el pedáneo de la localidad, Ramiro Rodríguez, pone en duda el argumento de que los árboles sobrevivirán a la plaga. Los expertos temen incluso que una sola fumigación no sirva para atajar el mal al comprobar que en la zona afectada la defoliación es del cien por cien.
La visita sirvió para constatar la existencia de nuevas puestas de larvas. Esa zona «casi con total seguridad, en cuatro meses estará totalmente desfoliada, con lo cual la plaga continuará extendiéndose y las previsiones son que si no se hace nada, habrá plaga para ocho o nueve años, pudiendo afectar a más de 1.400 hectáreas que rodea la zona ‘quemada’», explicó Rodríguez. Los expertos insistieron que la zona reúne los requisitos para una fumigación aérea.