EMPRESAS
La cantera de Catisa depende del estudio de impacto visual de la Junta
La empresa pretende seguir explotando pero su influencia en Las Médulas es clara

De fondo las 63 hectáreas de la cantera de Catisa que ésta quiere ampliar frente a Las Médulas.
El impacto visual que la cantera de áridos que Catisa tiene en el entorno de Las Médulas —zona declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad— está claro para todos, pero la Junta de Castilla y León, siguiendo los preceptos que marca la Ley de Prevención Ambiental de 2003 está elaborando y ultimando un informe sobre la influencia de esta explotación de 63 hectáreas en el paraje aurífero de la época romana. El expediente está en León, en el servicio territorial de Cultura de la Junta, desde donde elaboran todo el procedimiento administrativo para completar el expediente.
Este informe de impacto visual es determinante dado que los representantes de Catisa —ahora en manos del administrador concursal tras los problemas financieros de su inicial propietario, el grupo Martínez Núñez— mantienen su intención de seguir explotando áridos frente al mirador de Las Médulas e incluso ampliando el área de extracción por encima de las 63 hectáreas actuales. De hecho, pese a los numerosos reveses judiciales, con dictámenes en contra del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, del Contencioso Administrativo, de la Fiscalía y también de los contundentes informes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), incorporándose en última instancia por prescripción judicial a la paralización el propio Ayuntamiento de Carucedo, la propiedad de Catisa ha tramitado de nuevo solicitud para obtener el permiso ambiental y urbanístico preceptivo que le han venido negando las administraciones.
El informe de los servicios de Cultura sobre lo que representa para la vista de los miles de turistas que acuden cada año a Las Médulas se incorporará a todo el expediente que se está elaborando para que la propia Junta decida si concede o no permiso ambiental y urbanístico a Catisa para seguir explotando en la zona.
En principio, nadie ha querido de forma oficial desde la Administración autonómica avanzar nada sobre el estudio de impacto visual, pero todos son conscientes del posicionamiento generalista existente de las autoridades que han visitado el paraje de Las Médulas y se han topado de frente con el enorme boquete que representa la mina a cielo abierto de áridos, que ha venido explotando el grupo Martínez Núñez en una zona próxima protegida a nivel mundial por la Unesco. Como es sabido, la cantera está paralizada, aunque en esta semana se han producido voladuras ilegales con explosivos, incluso retando de nuevo a los tribunales de justicia.