Un millar de personas se concentra para exigir la ejecución del dique del Sil
Folgueral entiende que tras este «espaldarazo» ya no hay excusas para no hacer la obra.

La concentración estuvo encabeza por el equipo de gobierno, la Junta Vecinal de Toral y diversos colectivos vecinales.
La plaza del Ayuntamiento de Ponferrada se convirtió ayer en el epicentro del bullicio reivindicativo en el que cerca de un millar de personas, vecinos de la capital berciana, exigieron a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil la ejecución del proyecto de contención de los márgenes del río a su paso por Flores del Sil y Toral de Merayo. A la cabeza de la concentración, el equipo de gobierno bipartito y los representantes de diversos colectivos vecinales de la ciudad, así como el presidente de la Junta Vecinal de Toral de Merayo, Camilo Merayo, que abrió con su voz el turno de la palabra reivindicativa.
«Creo que esto es una muestra inequívoca del apoyo de la ciudad a este proyecto. Hay una afluencia suficientemente significativa en aras de la cordura, el sentido común y la racionalidad de una obra que, reitero, es de seguridad, en defensa de miles de personas», afirmó el alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, instando a la Confederación Hidrográfica a que sentencie de una vez por todas el sí al proyecto. «Ya no puede haber ninguna excusa al respecto ni ninguna cortapisa que pueda poner la obra en cuestión. Creo que después de este espaldarazo masivo, lo que hay que hacer es ejecutar el proyecto y seguir los pasos correspondientes», añadió el regidor.
Folgueral recordó, asimismo, que al margen de las divergencias que se han producido a lo largo del proceso de licitación, éste «ha seguido su ritmo». «Ya se han abierto todos los sobres y se puede decir que hay una propuesta de una empresa, atendiendo a las puntuaciones», destacó el alcalde en medio de una multitud de personas conformes con su palabras pero ante la presencia también de algunos integrantes de la plataforma Ponfesil —contraria a la ejecución del dique según su trazado actual—. En todo caso, Folgueral quiso transmitir un mensaje de solidaridad, contrario a cualquier confrontación vecinal.