Ponferrada anuncia mano dura con los bares infractores tras el primer precinto
La policía dictó ayer el cierre de un local que acumulaba denuncias de diversa índole.

El interior de un local de copas, en una imagen de archivo.
A lo largo del 2013, la Policía Municipal de Ponferrada amonestó hasta en diecisiete ocasionas a diversos locales de copas por infringir los niveles de ruido permitidos por la legislación vigente. Pero no es ésta la única infracción en la que caen numerosos bares de la capital berciana con cierta frecuencia, fundamentalmente los fines de semana. Denuncias o quejas por incumplir el horario de cierre, servir alcohol a menores de edad o permitir fumar en el interior de las instalaciones son otras prácticas prohibidas que se dan en algunos negocios de hostelería y que, a partir de ahora, serán vigilados con más ahínco por parte de los agentes de la Policía Local. La advertencia la lanzó ayer el concejal de Seguridad Ciudadana, Aníbal Merayo, después de anunciar el precinto del primer bar, ubicado en la zona de La Estación.
La policía había advertido en numerosas ocasiones a los regentes de este local sobre las malas prácticas y el incumplimiento de la normativa vigente. Advertencias a las que «han venido haciendo caso omiso», apuntó el concejal, provocando finalmente su clausura. «Tenían varias denuncias, tanto de la policía como de vecinos, por permitir el consumo de alcohol entre menores, se fumaba dentro del local y la actividad no se adaptaba a la de la licencia que tiene concedida en lo que a horarios se refiere», detalló Aníbal Merayo.
Para el edil de Seguridad Ciudadana, este precinto tiene dos consecuencias directas. Por un lado, advertir a los regentes de negocios de hostelería que sigan una conducta similar de que habrá mano dura sin excepciones. Por otro, tratar de ser justo con quienes sí se adaptan a la licencia y a la normativa y cumplen con la legislación. «Un local de copas no puede hacer lo que le de la gana, tiene que respetar las normas. No podemos permitir una conducta de este tipo, también para no discriminar al resto», especificó Merayo.
Ahora, el local amonestado deberá solicitar de nuevo la licencia y adaptar su actividad a la misma, es decir, no mantener el bar abierto en horario de pub cuando su licencia es de cafetería. En todo caso, las patrullas de la Policía Municipal estarán vigilantes para garantizar la convivencia y el civismo entre bares y residentes.