Diario de León

El legado que deja Melchor Ruiz

Un recorte de los fondos para el museo y la fundación, un ERE a 43 trabajadores y la disolución de Turismo Contigo, balance de la gestión del ya ex director de la Ciuden.

Obras del Museo Nacional de la Energía, en la antigua térmica de Endesa, esta semana.

Obras del Museo Nacional de la Energía, en la antigua térmica de Endesa, esta semana.

Carlos Fidalgo
Ponferrada

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«El único puesto de trabajo que peligra es el mío», decía el ya destituido director general de la Fundación Ciudad de la energía, Melchor Ruiz, pocos días después de que el Consejo de Ministros acordara el 21 de junio del pasado año la disolución o fusión de hasta 57 instituciones consideradas prescindibles por la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas (Cora). Menos de un año después, la realidad le ha dado la razón.

La Ciuden, como ente jurídico propio quedó sentenciada ese 21 de junio —y el acuerdo posterior del Consejo de Ministros del 20 de septiembre confirmó su acta de defunción— pero los recortes habían llegado antes a la institución dependiente del Ministerio de Industria. Mucho antes. De hecho, han sido la norma que ha caracterizado la gestión de Ruiz desde su desembarco en la fundación en mayo de 2012 para sustituir a José Ángel Azuara, nombrado por el anterior Gobierno socialista.

Funcionario del Estado, Melchor Ruiz era un rostro conocido en Ponferrada cuando se hizo cargo de la Ciuden por su trayectoria como director de la planta eólica de LM Glasfiber en el polígono de la Llanada entre 2000 y 2005, que después de su salida sufrió la crisis del sector y tuvo que prescindir de buena parte de su plantilla, y por haber sido gerente en 2008 de la empresa municipal Alternativa Urbana Ambiental (Altura), de la que nunca cuajó ningún proyecto. Una trayectoría así generó más desconfianza que optimismo.

Ruiz no lo tenía fácil. Llegó a la Ciuden con las obras de la segunda fase del Museo Nacional de la Energía paradas porque la adjudicataria quería elevar el presupuesto de la intervención de los 33 a los 38 millones de euros, y con el futuro industrial de la planta de captura de CO2 de Cubillos sin resolver. Casi dos años después, se va con las obras del museo en marcha, pero al ralentí, tras un recorte del presupuesto del 20 por ciento y dudas sobre su continuidad. De hecho, su negativa a aceptar nuevos recortes está detrás de su destitución, según ha adelantado este periódico. Pero el tijeretazo ha sido todavía más drástico en la planificación de los fondos que recibirán los proyectos de la fundación hasta el 2015. Hace ahora un año, el propio Ruiz anunciaba que la Ciuden dispondría de 152 millones de euros, 94 menos de lo previsto. La Ciuden ha ligado desde entonces el futuro de la investigación del carbón limpio al patrocinio privado.

Que Ruiz venía con la tijera quedó claro cuando una de sus primeras decisiones fue disolver la empresa Turismo Contigo. Y antes de acabar el año 2012, y entre declaraciones de parlamentarios del PP contra «el despilfarro» de la Ciuden y su uso como «agencia de colocación del PSOE», la tijera del ahorro le llegó a 43 de los 183 empleados de la institución, que sufrieron un ERE de extinción de empleo. Tampoco fue buena señal que en marzo de 2013 cancelara el contrato de siete millones para instalar una desulfuradora.

Ruiz negaba el pasado día 4 que el Ministerio le haya relevado por Eduardo Castiñeiras tras rechazar nuevos recortes. Terminaba su trabajo en la Ciuden como lo empezó. «Yo no sé nada», decía el 30 de abril de 2012 cuando este periódico le preguntó si sustituiría a José Ángel Azuara. Cuatro días después, era nombrado director general de la Ciuden.

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