Diario de León

La Miño-Sil estudia asumir parte de las reclamaciones de Ponfesil para el dique

Marín no descarta cambios de trazado o expropiar para encauzar el río sin oposición.

Naves industriales en la margen del río afectada por el encauzamiento a su paso por el barrio de Flores del Sil.

Naves industriales en la margen del río afectada por el encauzamiento a su paso por el barrio de Flores del Sil.

Carlos Fidalgo
Ponferrada

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«No queremos vencedores ni vencidos, sino una solución que le sirva a todo el mundo», afirmó ayer el presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS), Francisco Marín, un día después de que los partidarios del encauzamiento diseñado para el rió Sil en Ponferrada presentaran 4.276 firmas reclamando al organismo que no renuncie a las obras ante la oposición de la plataforma Ponfesil al trazado. Marín aseguró que la CHMS, en contacto con la Subdelegación del Gobierno en León, la Abogacía del Estado y el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, está buscando una solución intermedia al conflicto que permita iniciar los trabajos sin ningún tipo de oposición vecinal. «Estamos viendo la forma de tener en cuenta parte de las reivindicaciones (de Ponfesil) y que la obra siga adelante si es posible», aseguró a este periódico.

Marín recalcó que la CHMS «no descarta nada», ni un cambio en el trazado que tenga encaje en la normativa de contención de avenidas de agua en zonas inundables, como es el caso del tramo del río a su paso por el barrio de Flores del Sil, ni asumir algunas expropiaciones de propietarios de terrenos afectados por las obras, entre ellos algunos empresarios con naves industriales junto al cauce.

Tras la recogida de firmas impulsada desde la pedanía de Toral de Merayo y con el apoyo del equipo de gobierno de Ponferrada y una parte del movimiento vecinal de Flores del Sil, y la concentración de apoyo al trazado que reunió a más de mil personas ante el Ayuntamiento, Marín reconoció que la Confederación podría dar marcha atrás a su intención de renunciar a la obra debido a la oposición de Ponfesil, que en su día presentó en torno a tres mil firmas para pedir un cambio en el diseño del muro, y que de mantenerse el trazado, reclamaba el pago de expropiaciones. «Es una situación muy difícil y estamos agotando todos los plazos legales», afirmó. El presidente del organismo aseguró que la CHMS tomará la decisión definitiva sobre las obras a mediados de abril, pero recordó que de momento «el procedimiento sigue adelante», una vez abiertas las plicas y comprobado que hay 14 ofertas de empresas interesadas en adjudicarse el contrato, con un presupuesto de licitación de 2,8 millones de euros.

En cualquier caso, Marín insistió en que la solución difícilmente contentará a todo el mundo y todos tendrán que ceder, porque no se podrá mover todo el dique.

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