ACTIVIDAD EN LA CANTERA PARALIZADA
Catisa desafía a la Junta y al TSJ volviendo a trabajar en Las Médulas
La carga de camiones fue una constante este jueves desoyendo la paralización

Camiones cargando áridos ayer en la cantera de Catisa en el municipio de Carucedo.
12.35 horas del jueves 27 de marzo. Un camión de gran tonelaje abandona la zona de silos tras completar su carga de áridos en la cantera de Catisa ubicada en el paraje Peña del Rego en Carucedo. En ese mismo instante, una pala excavadora completa la carga de otro camión en otro punto de la cantera de Catisa, mientras otro camión abandona las instalaciones con la lona tapando su carga dispuesto a emprender su viaje.
Actividad normal en una cantera. Actividad inusualmente normal en esta cantera de Catisa, ya que sobre ella pesa una orden de paralización del Tribunal Superior de Justicia, otra del Ayuntamiento de Carucedo y una última dictada por la Junta de Castilla y León, anunciada públicamente por el delegado del gobierno regional en la provincia, Guillermo García, hace una semana.
Entonces el delegado había dejado claro que la paralización decretada por la institución regional suponía «la suspensión de actividad hasta que se apruebe o no, en su caso, la declaración de impacto ambiental».
Sin embargo, con todas las órdenes de paralización vigentes, Catisa ha optado por obviarlas y continuar realizando el cargue de camiones y el transporte de áridos fuera de la cantera, desoyendo el mandato del gobierno regional al respecto. De hecho, García había advertido públicamente a la empresa que «no puede sacar ningún aprovechamiento de la cantera».
Sin embargo, como demostró el reportaje periodístico realizado por Diario de León el pasado 8 de marzo, donde se constató que Catisa molía piedra de noche y cargaba camiones con áridos de día para su traslado a la localidad de A Gudiña, la órdenes, pese a los dictámenes de paralización ya dictados, en este caso están para incumplirlas.
Nuevamente, este jueves, Catisa volvía a hacer caso omiso a las órdenes y decidía laborar en una cantera paralizada en reiteradas ocasiones tanto por la administración autonómica, como por la Justicia.