Ponferrada desdice a Hacienda y afirma que la deuda se ha reducido 0,7 millones
El informe de Tesorería revela que al cierre de 2013 la deuda viva era de 43,1 millones.

Emilio Cubelos, Samuel Folgueral y Fernando Álvarez, en la comparecencia de ayer.
Ponferrada ha cerrado definitivamente las cuentas del 2013 y lo ha hecho —informó ayer el alcalde, Samuel Folgueral— con un superávit de 8,7 millones de euros y un ahorro real de 5,3 millones. Un «balance positivo» que se ha dejado notar también en la reducción de la deuda viva acumulada por el Ayuntamiento, que —según los datos de la Tesorería municipal— ha experimentado una merma de 0,7 millones de euros desde diciembre del 2012, pasando de los 43,8 millones a los 43,1. Cifras, las aportadas ayer por el regidor ponferradino, que contradicen las manejadas por Hacienda. Y es que el ministerio coloca a la capital del Bierzo en la lista negra de los ayuntamientos más depauperados y asegura que la deuda viva ha subido de 41,2 a 41,7 millones de euros.
Que los datos de ambas administraciones lejos de coincidir se contradigan es algo —dijo ayer el concejal de Hacienda, Fernando Álvarez— que tendrá que explicar el propio ministerio. Apuntó que el tesorero municipal está tratando de esclarecer lo que ha podido pasar y da fiabilidad absoluta a los datos municipales frente a los publicados por el Gobierno. Más —añadió— cuando «ni siquiera coinciden las cifras que maneja Hacienda en sus propios listados».
Si la deuda viva ha caído en 0,7 millones en el último año y medio, la deuda real (bancaria y con proveedores), que en marzo de 2013 era de 55,1 millones, se redujo en tres millones de euros, hasta los 52 millones a 31 de diciembre del 2013. Pese a ello —se lamentó el alcalde— «seguimos estando en el pelotón de los torpes» y —añadió el edil de Hacienda— «dentro del pelotón de los torpes estamos en el de los inútiles». Eso sí, la deuda con el contador de la deuda con proveedores en el 2013 y ejercicios anteriores se ha puesto ya a cero.
‘Plan Montoro’
En esta situación, sería beneficio para el Ayuntamiento acogerse a alguno de los términos del nuevo ‘plan Montoro’ de refinanciación de la deuda de las administraciones locales. No obstante, lo que sería positivo y un balón de oxígeno para una maltrecha económica municipal como la de Ponferrada —incrementar el plazo de pagos de los ayuntamientos de diez a 20 años— perjudicaría seriamente a los ciudadanos, dado supondría la reducción del presupuesto municipal en un cinco por ciento y una subida «indiscriminada» de tasas e impuestos. Algo —dijo el edil de Desarrollo Económico, Emilio Cubelos— que el equipo de gobierno bipartito no va a aceptar, pues contradiría la filosofía que han defendido desde el principio de contención del gasto sin apretar más los bolsillos de los ciudadanos.
Otro plan de ajuste
Por lo tanto, Ponferrada intentará moverse dentro de otros dos escenarios posibles que contempla la nueva legislación de Hacienda para los ayuntamientos, aunque todo dependerá —explicó Álvarez— del tipo de interés que dicha refinanciación lleve consigo. En todo caso, será necesario aplicar un nuevo plan de ajuste y «tomar medidas que en algunos casos podrían ser traumáticas», afirmó el concejal de Hacienda, insistiendo en que en ningún caso supondrán subida impositiva alguna. No obstante, este plan no es obligatorio y aunque Ponferrada «está en la lista de los ayuntamientos más depauperados y arruinados» —reiteró Folgueral— no está en bancarrota, por lo que no tiene porqué aceptar por imperativo legal los términos de dicho plan. «Hay muchos ayuntamientos que están condenados a meterse en él, pero nosotros podemos elegir no hacerlo», explicó Cubelos.