PULSO A LA JUSTICIA
Ecologistas en Acción pide a la Junta que actúe contra los desafíos de Catisa
Registra un escrito para su debate este jueves en la Comisión de Medio Ambiente.

Los ecologistas piden a la Junta el cierre de la cantera después de haber informado negativamente el estudio de impacto ambiental.
¿A qué están esperando? Esta pregunta que recorre todos los puntos de la comarca tras comprobar la nula voluntad de la empresa Catisa de asumir las órdenes de paralización de su cantera de áridos en el paraje de la Peña El Rego, en el entorno de Las Médulas, ha llevado a los miembros del colectivo Ecologistas en Acción a plasmar el interrogante en un escrito pidiendo a la Junta de Castilla y León que tome cartas en el asunto.
Un escrito que se presenta para su debate en la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo que se celebrará este jueves —como corresponde al tratarse del último jueves de mes— en la capital de la provincia, y en el que se demandará a la administración autonómica «que actúe, que no se lo piense más. Que sean coherentes con la decisión adoptada por la comisión en la reunión del mes anterior donde se le contestó de forma desfavorable al proyecto de estudio de impacto ambiental presentado por la empresa», apuntan desde el colectivo ecologista.
Según el colectivo, la administración autonómica es la que debe de tomar medidas para garantizar el cumplimientos de las órdenes de paralización dictadas por no disponer de licencias ambiental y urbanística, «y más ahora que, al rechazar su proyecto, no las van a poder tener». Para ello, Ecologistas en Acción pedirán en el apartado de ruegos y preguntas que incluye el orden del día de la sesión prevista para este jueves en León, que «desde la Junta se oficie a la Guardia Civil, al Seprona, o a las fuerzas del orden público para que se proceda a la clausura de aquello».
Y es que las reiteradas acciones de desobediencia realizadas por la empresa, obviando las órdenes de paralización dictadas sobre esa explotación, han ido provocando una crispación generalizada entre diversos colectivos y la ciudadanía berciana.
Hay que recordar que en su momento, plataformas ecologistas y culturales llegaron a calificar la situación como un «desafío al Estado de derecho».