La fiscal baja a 15 años la pena que pide para el autor del crimen de Bembibre
Manuel Dos Anjos, cerró el juicio: «Estoy arrepentido de lo que hice, pero...».

Manuel Dos Anjos, entrando a la Audiencia Provincial para iniciar el juicio.
El Ministerio Fiscal rebajó a quince años la pena de prisión que solicita para Manuel Dos Anjos Machado, el acusado de matar y descuartizar a su pareja sentimental en noviembre de 2012 en Bembibre. Entiende que la confesión del procesado permite atenuar su condena. El juicio quedó visto para que se lea hoy el veredicto, que casi con toda seguridad será de culpabilidad. «Estoy arrepentido de lo que hice, pero...» manifestó el sospechoso en el último turno de palabra que se le concedió antes de cerrar la vista.
El Magistrado Presidente impondrá en los próximos días la pena, también previsiblemente en términos muy similares a los propuestos por el Ministerio Público.
Dos Anjos acabó con la vida de su compañera sentimental, otra indigente con la que vivía en el barrio de la estación de Bembibre, en el antiguo lavadero de la carretera de Viloria. Discutieron porque él no quería salir a pedir al día siguiente y acabó con la vida de la víctima de dos cuchilladas, una en el cuello y otra en el abdomen. Luego descuartizó el cadáver y lo metió en dos maletas.
En su informe final, la fiscal argumentó que la víctima no tuvo opción de defenderse «y además el letrado del imputado ha retirado la atenuante de consumo de alcohol» con lo cual «sabía bien lo que hizo y tenía un adecuado control de sus impulsos». Considera el Ministerio Público que el hecho de que atacara a la víctima con tanta precisión y que el descuartizamiento fuera tan metódico anula parte de las tesis de la defensa. «Limpió a conciencia el lugar del crimen como yo misma pude comprobar en el lugar de los hechos».
A propósito
Queda acreditado tras el juicio y según la versión de la Fiscal que la víctima fue atacada «con clara idea de darle muerte» y que después descuartizó el cadáver «tras esperar a que se desangrara». El sospechoso se encontraba «en pleno uso de sus facultades mentales» así que lo único que quedaba por dilucidar es si el ilícito penal se incardina «como homicidio o como asesinato». La Fiscal entiende que procede el segundo supuesto: «Ha mantenido siempre que ella no pudo defenderse, que no siquiera se dio cuenta de que él había cogido el cuchillo. Pero el asunto no es ese, sino si tenía alguna posibilidad real de defensa». El informe de las forenses desmonta dos de las tesis del procesado: «Ni la atacó de frente, porque fue por detrás, ni se apercibió de que había cogido el cuchillo, porque la atacó por sorpresa. Quería asegurarse que la mataba». Llamó la atención la Fiscal sobre la relación de afectividad que existía entre las dos partes y sobre «la intención del acusado de mentir para rebajar su condena».
La defensa fue la única de las partes personadas en el caso que mantuvo la tesis de que el crimen se trata de un homicidio: « Es culpable, pero tiene derecho a que lo defiendan. Y en base a la prueba que tenemos, no hay un asesinato. No valen las elucubraciones ni caben las dudas. Lo único que se ha demostrado es que hay una muerte violenta. La alevosía no significa que haya habido defensa sino que haya habido posibilidad de defensa. A las otras partes a veces les interesa lo que dice el acusado y sostienen que es verdad y otras veces dicen que miente, según les interesa. Los peritos han demostrado que hubo evidencias de que la víctima trató de defenderse, por eso tenía heridas en las manos», explicó.
Aserto
«No gana el pleito quien dice la verdad sino quien prueba lo que dice. Y lo que está probado es que hubo un intento de parar el ataque y que no hubo agresión por la espalda sino desde un lateral del cuello. Si hubiera querido asesinar, la habría matado cuando estaba dormida».
Insistió en la necesidad de emitir veredicto «sin ninguna duda, porque en caso de que la tengan, deben ser favorables al reo como marca la legislación».
Criticó el sistema legal español: «No podemos hablar con el detenido hasta que empieza a declarar ante la Policía y eso es una barbaridad. No nos dan la opción de preparar el interrogatorio». También llamó la atención sobre las pruebas periciales: «No son una ciencia exacta, por eso incluso las peritos han cambiado los resultados del informe respecto a sus impresiones iniciales».
Completó su intervención parafraseando una cita de Cervantes: «No es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo».