La familia de la víctima reprueba que trocearla no aumente la pena
La representante procesal de la hermana de la víctima incidió en la diatriba sobre la existencia de homicidio o asesinato. «Yo dispongo de datos que mis compañeros no tenían por mi proximidad a la víctima a través de su familia. Tenían afecto a Manuel porque trataba bien a la fallecida, que era una persona corpulenta y de mucho carácter. Era ella quien llevaba los pantalones», dijo coloquialmente .«Por eso el ataque tuvo que ser sorpresivo y sin opción a defensa. Eso es alevosía».
Destacó la letrada la minuciosidad con la que se realizó la labor de descuartizamiento del cadáver «que fue milimétrica y ejecutada con precisión». Por eso redujo la pena que inicialmente pedía de 20 años a 15 por colaboración con la justicia y arrepentimiento inmediato. Retiró el delito de profanación de cadáver: «No lo hizo para atentar contra la memoria de Rosa del Mar, sino para ocultar el cadáver, tengo que creerle». Lamentó no obstante que la legislación no encuentre un plus de gravedad en la condena cuando se produce un descuartizamiento: «Sólo es reprochable a título moral».