Diario de León

Arranca el proceso para expropiar los terrenos afectados por el dique del Sil

. La policía custodió el levantamiento previo de actas en una vigilancia calificada de «circo» por Ponfesil. .

Vecinos de Flores con los técnicos de la Confederación.

Vecinos de Flores con los técnicos de la Confederación.

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m. j. alonso | ponferrada
Ponferrada

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Un grupo de técnicos de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil abrió ayer en el centro cívico de Flores el proceso de levantamiento previo de actas que se resolverá finalmente en la expropiación de las fincas afectadas por la construcción del dique de contención de los márgenes del Sil en el tramo urbano de Ponferrada. Están llamados participar 95 propietarios y será el momento perfecto para que éstos planteen sus dudas ante los técnicos. De momento, lo único que están haciendo los trabajadores del organismo de cuenta es informar a los propietarios sobre la extensión de la parcela en cuestión y qué superficie de la misma se verá afectada por las obras, en ningún caso sobre el dinero que percibirán por la expropiación.

El levantamiento de actas, que se desarrollará hasta el viernes, estuvo custodiado ayer por agentes de la Policía Nacional, previsiblemente ante el temor de que se produjera cualquier altercado con alguno de los integrantes de la plataforma Ponfesil. Nada más lejos de la realidad, según el portavoz de este colectivo vecinal, José Luis García Alejandre, que garantizó que la intención de Ponfesil nunca es la de entorpecer un trabajo obligado por parte de los técnicos y quiso dejar claro, una vez más, que nunca ha sido el cobro de las expropiaciones el objetivo de las reivindicaciones de Ponfesil contra el trazado del dique.

Aunque con el levantamiento de actas comienza —reconoció Alejandre— el período en el que se comunica oficialmente las obras, que la Confederación Hidrográfica pretende iniciar a mediado de este mes; Ponfesil no se rinde y seguirá adelante con sus acciones aunque los trabajos estén en marcha. No descartan, incluso, acudir a los tribunales porque —insistió— el proyecto «está plagado de incongruencias».

Entre las dudas más comentadas por los vecinos, cómo van a acceder a sus fincas una vez se inicien las obras y también lo que van a recibir por las expropiaciones. Pregunta, ésta, a la que no recibieron contestación, aunque sospechan —según sus testimonios— que van a ofrecerles menos de lo que valen las fincas.

Si no hubiera acuerdo con los propietarios en el tema de las expropiaciones, la Miño-Sil tendría que recurrir al Contencioso Administrativo.

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