Diario de León

El comercio pierde la rueda

Comerciantes del centro de Ponferrada se quejan de la escasa afluencia de clientes . por los cortes de tráfico y el traslado del mercado durante el Campeonato de España.

Amparo García, ayer en la tienda oficial de Lacoste que regenta en la calle del Cristo.

Amparo García, ayer en la tienda oficial de Lacoste que regenta en la calle del Cristo.

Carlos Fidalgo
Ponferrada

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Una parte del comercio y la hostelería del centro de Ponferrada perdió el pasado sábado la rueda del Campeonato de España de Ciclismo. Con el sector hotelero rozando el lleno (entre el 95 y el 100%, lo que supone el doble que el año pasado por estas fechassegún datos del Ayuntamiento), el cierre al tráfico de zonas de la ciudad y el traslado del mercado al viernes para no coincidir con la prueba privaron a muchos negocios de su clientelea habitual en fin de semana, que se nutre en buena parte con los habitantes de los pueblos y del extrarradio. Algunos comerciantes consultados por este periódico durante un recorrido por el centro de la ciudad, ya se han quejado al propio concejal de Deportes, Sergio Gallardo, y esperan que el Ayuntamiento mejore la información sobre los desvíos y cortes para no desanimar a la clientela tradicional cuando se celebre el Mundial de Ciclismo en septiembre.

«El sábado, Ponferrada parecía una ciudad fantasma», decía ayer Amparo García, que lleva dos años al frente de la tienda oficial de Lacoste en la calle del Cristo. Amparo no recibió a más de ocho clientes cuando un sábado normal suele atender «a treinta o cuarenta» y tiene claro que la causa ha sido que la información no llegó a tiempo ni a todos a los ciudadanos. «Mi marido fue a su trabajo y se enteró de que no podía pasar con el coche porque se encontró con la prueba», contaba ayer.

Peor lo tuvieron en Ferrari 44, la tienda de deportes de la misma manzana comercial, con escaparate a la plaza Lazúrtegui, donde pasaron de atender a una media de doscientas personas a recibir a apenas seis clientes contados el pasado sábado. «Hace falta una buena comunicación, darle publicidad e informar de las salidas con un mes de antelación. No basta con las redes sociales. Hay que decirle a la gente que se puede venir igual al centro», se quejaba ayer Azucena Rodríguez, copropietaria de un negocio que a pesar de su vinculación con el deporte ha visto como la semana del Campeonato de España no sólo no aumentaba sus ventas si no que perdía dinero. «Y con el asfaltado de la plaza Lazúrtegui, llevamos una semana de pérdidas», añadió. Los dueños de Ferrari, 44, que se han quejado a Gallardo, estiman que han dejado de ingresar en torno a 20.000 euros porque su clientela tradicional prefirió quedarse en casa para no sufrir problemas de tráfico y en vista de que no había mercado.

En la avenida de España, una de las calles peatonales más animadas durante los fines de semana, tampoco tuvieron un buen día el pasado sábado. Sonia Arranz, que regente una tienda de regalos y complementos infantiles, cree que el Campeonato ha sido un buen negocio para la restauración, pero no para el comercio del centro. «Los clientes se fueron a El Rosal, pero al resto de la ciudad, le ha perjudicado». Arranz, que dejó precisamente el centro comercial para pagar menos de alquiler, echó de menos a la clientela de los pueblos, que ante la duda, optó por las galerías de El Rosal.

Por notarse, se notó hasta en el quiosco. En la calle Ave María, muy cerca de la plaza República Argentina, las encargadas del Quiosco Rodríguez afirman que el sábado vendieron un diez por ciento menos de prensa.

La afluencia menor de viandantes en el centro también se notó en la hostelería. De nuevo, la clientela tradicional dejó para otro día la caña o el café de los sábados. Aunque algunos hosteleros prefieran mantener su queja en el anonimato para no perjudicar la celebración del Mundial de Ciclismo en septiembre, la sensación era ayer la misma que en otros negocios. «No voy a decir nada malo, pero el sábado fue un caos», decía el dueño de un local de la zona mientras atendía a los clientes de su terraza.

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