Cebada, trigo, avena... ¡y castaña!
La empresa Ribada-La Oricera presenta en la Casa de las Gentes de Balboa la primera cerveza berciana elaborada a base de castañas de la variedad ‘parede’.

Enrique Fernández González, responsable de Ribada-La Oricera, con su cerveza, en Balboa.
Cebada, trigo, avena... y ahora la castaña, que ha llegado para quedarse como materia prima de la cerveza. La elabora la firma Castañas de Ribada- La Oricera y ayer se presentó en sociedad en la Casa de las Gentes de Balboa, «sin conservantes, ni colorantes», pero con todo el sabor del Bierzo entre sus aromas.
La primera toma de contacto con el público de la cerveza de Castañas estuvo acompañada por la degustación de otros manjares elaborados por la empresa Castañas Ribada y los pinchos realizados por la cantina La Palloza de Balboa.
Rodeados de sotos de castaños, Balboa fue el mejor escenario para la presentación de una cerveza de castaña. No en vano, en Balboa han comprendido que el uso de este fruto típicamente berciano podría extenderse más allá de tartas, bizcochos, magdalenas, mermeladas u otros productos gastronómicos para incorporarse también en la elaboración de la bebida que históricamente desarrollaron los antiguos pueblos elamitas, egipcios y sumerios, y de la que los bercianos quieren tomar parte, la cerveza.
El producto del castaño, al igual que la cerveza, llegó a formar una parte muy importante de la dieta de todos los pueblos conquistados por sus descubridores, dejando a un lado las nueces y el vino. Entonces, ¿por qué no fusionar los? De artesanía humilde y con una pequeña inversión, la empresa de castañas Ribada S.L - La Oricera lo ha hecho. Ha creado la primera cerveza berciana elaborada con una castaña de la variedad autóctona parede que según el gerente de la empresa, Enrique Fernández, es «más pequeña, más dulce y más fácil de pelar» además de dar un color «tostado amarillento, muy bonito» y un «sabor muy rico» al producto final que recomienda probar. Los empresarios de Ribada, añaden con esto otro producto a su catálogo en su apuesta por el sector del castaño, algo que llevan en la sangre desde niños.
En cuanto al proceso de elaboración de esta bebida milenaria, desde los orígenes han intervenido ingredientes naturales como el agua, la cebada de trigo o avena, la levadura, y el lúpulo. La cebada en esta nueva creación pierde protagonismo, compartiendo el papel principal con la castaña. «La cerveza está compuesta por un 50 por ciento de castaña y un 50 por ciento de cebada», explicó Fernández añadiendo que el desarrollo suele tener una duración de entre unos 20 o 25 días. Tras unos días en el tanque de acero inoxidable se embotella, donde continúa su curso la fermentación.
Bonita, dulce, diferente. Una delicatessen . Franceses, italianos y alemanes ya se pelean por ella incluso antes de salir al mercado pero los bercianos empezarán con una pequeña producción de unas 2.500 botellas de 33 centilitros comercializándolas, en principio, por la zona del Bierzo, León o Galicia y que dependiendo de cómo avance la producción, pensarán en otra forma de embotellado y otra manera de llevar a otros lugares esta cerveza con sabor puramente de la comarca. Asunto en el que de momento, Fernández se muestra precavido, afirmando que «como no tienen conservantes, no tienen tampoco mucha caducidad y eso es un problema para enviarlos fuera», aunque en ese sentido declara que prefiere sacrificar esas ventas y mantener la «esencia natural» de su empresa.