La Junta reubica en Atención Primaria a parte de los veterinarios el mes que viene
Los profesionales que integran las plantillas de Salud Pública —veterinaria y farmacia— de la Junta de Castilla y León en Ponferrada serán reubicados a principios del mes de septiembre en el edificio que ocupa la Gerencia de Atención Primaria —junto al campus universitario— abandonando así las deficientes instalaciones en las que trabajan en la sede administrativa que la Junta tiene en la capital del Bierzo. Fue el presidente de la Junta de Personal Funcionario de los Servicios Territoriales de León, Manuel Martínez, el encargado de hacer público y oficial el traslado en declaraciones a Radio Bierzo.
Hace tan sólo unos meses que Martínez volvió a poner el acento sobre un problema que afecta a los veterinarios de este servicio desde hace varios años. De hecho, hace más de un año que se puso sobre la mesa la posibilidad de trasladar a esta plantilla a la sede de Atención Primaria, pero hasta el momento no se había producido ningún avance al respecto. Tal es así, que la Junta de Personal propuso el pasado mes de mayo, reubicar a los veterinarios de Salud Pública en el inmueble que ocupa la Fiscalía de Área ante las previsiones de llevar esta definitivamente al Palacio de Justicia. No obstante, también este traslado se ha prolongado en el tiempo y la reubicación en el edificio de Atención Primaria es la mejor alternativa
Las obras de remodelación del inmueble están a punto de culminar y lo único que resta —apuntó Martínez— es el informe de inspección.
Agricultura y ganadería
Para quienes todavía no se ha encontrado una solución es para los veterinarios que integran la plantilla del servicio de Agricultura y Ganadería. Un plantel de profesionales que desarrolla su labor también en la sede administrativa que la Junta tiene en Ponferrada e igualmente en unas condiciones lamentables, según denunció la Junta de Personal.
Los cuatro veterinarios de esta sección no cuentan con unos vestuarios adecuados, ni disponen de duchas con agua caliente, tampoco pueden desinfectar las botas de trabajo ni el material adecuadamente, con el peligro inminente de transmisión de enfermedades. Además, para acceder a sus despachos deben cruzar, con la ropa de trabajo, las instalaciones comunes de la sede y no cuentan con unas taquillas adecuadas para guardar el material con el que trabajan en las explotaciones en un lugar seguro.