«¿Quién ordena, quién factura y quién paga?»
Catisa carece de licencia ambiental y urbanística. Intentó conseguirla pero la Junta de Castilla y León se la ha denegado de manera tajante y así lo certificó el pasado 2 de abril con el informe negativo del estudio de impacto ambiental presentado por la empresa. Aquí, la Administración autonómica es clara y detalla la actividad en la cantera como «uso prohibido». Pese a estas prohibiciones de uso, Catisa ha seguido con el laboreo en su cantera de Las Médulas. No le ha importado que desde la Junta hayan ordenado a un inspector que realice sobre el terreno un informe sobre voladuras y laboreo en la cantera, tampoco los requerimientos judiciales ni las denuncias de colectivos conservacionistas cerca de uno de los principales reclamos turísticos del Bierzo.
Pero, además de todo ello, y al margen de que desde la empresa no hagan caso a las diferentes administraciones públicas, civiles y judiciales, muchos son los que se preguntan quién ordena el laboreo en la cantera, quién factura la producción de áridos que ayer mismo salía de la explotación y quién paga ese producto sacado de forma ilegal.