COSAS DE AQUÍ
Cornatel retorna al siglo XIII
Las Noches Mágicas en el Castillo de Priaranza reviven este año el momento en el que Alfonso de León devolvió las tierras a la Orden de los Templarios en la fortaleza

Participantes del torneo de tiro a la estaca, en las inmediaciones del castillo
El Castillo de Cornatel ha despertado de su sueño un año más para acoger el esplendor de su pasado medieval a través de las Noches Mágicas que cuentan con la colaboración de la asociación Caballeros de Ulver.
En su décima edición, la recreación tiene su punto de mira en el siglo XIII, concretamente en el episodio histórico en el que Alfonso noveno de León hace las paces con la Orden de los Templarios y devuelve las tierras previamente expropiadas a los caballeros en el Castillo de Cornatel.
Las Noches Mágicas —explicó el vicepresidente de los Caballeros de Ulver, Marcos Lanchares— no solo pretenden ser un momento lúdico, sino conjugar esa faceta con un enfoque cultural especialmente cuidado. «La historia no solo se puede aprender en los libros o con paneles informativos en monumentos, también se puede hacer de forma viva y eso es lo que intentamos hacer para dar a conocer el medievo en el Bierzo». Por ello, convierten todas las dependencias de la fortaleza en un viaje al pasado. En el recorrido de este año se podrán ver profesiones típicas del siglo XIII como un médico venido del Al-Andalus, un herrero, un abad o la corte de nobles trabajando y viviendo en el castillo.
Sin duda, otro de los platos fuertes de esta cita en Priaranza es el asalto narrado al castillo, «uno de los pocos o quizás el único que se realizan de forma nocturna en nuestro país», admitió Lanchares.
Los actos comenzaron el viernes por la noche con el peregrinaje medieval por el Camino de Invierno hasta la fortificación de Cornatel, escoltando a Santiago el Peregrino bajo la luz de las antorchas. Un campamento medieval, un mercado, guiso de jabalí y tiro con arco son otros de los atractivos que aguardan hoy en Priaranza.