Muere el misionero berciano infectado por el virus del ébola en Sierra Leona

García Viejo falleció a las 17.55 horas sin haber recibido tratamiento experimental.

Un médico atiende a Manuel García Viejo durante su repatriación.

Publicado por
m. j. a/agencias | ponferrada
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

El misionero berciano Manuel García Viejo falleció ayer, a los 69 años de edad, víctima del ébola. Finalmente, a las 17.55 horas y tras un empeoramiento de su estado de salud en las últimas horas, su cuerpo no resistió el avance del virus y casi cuatro días después de ser repatriado a España desde Sierra Leona e ingresado en el Hospital Carlos III de Madrid —centro de referencia para estos casos— la enfermedad le ganó la batalla. No había recibido tratamiento experimental alguno, más allá del de «soporte vital», centrado en el control de los síntomas. El Zmapp o ‘suero milagroso’, que se ha estado aplicando a personas infectadas está agotado en todo el mundo y la posibilidad de suministrarle el suero procedente de un paciente alemán compatible que sobrevivió al ébola se desvaneció en el mismo momento en el que se supo que este hombre había padecido hepatitis B.

Cuando el avión medicalizado del Ejército del Aire aterrizó en la base de Torrejón de Ardoz el pasado lunes, García Viejo ya estaba grave, presentaba una importante deshidratación y una afección hepatorenal. Hasta el miércoles permaneció consciente y estable dentro de la gravedad, pero ayer sufrió un considerable empeoramiento que terminó con su muerte. Las personas que, como él, contraen el ébola suelen morir por un shock hipovolémico y un fallo multiorgánico al que acompaña una diseminación de coágulos por todo el sistema vascular, afectando especialmente al hígado. Ahora no podrá ser enterrado ni se le podrá practicar la autopsia. Tendrá que ser introducido en un féretro especial e incinerado para garantizar las medidas de seguridad, como ya se hizo con el primer español fallecido por ébola, el padre Miguel Pajares, perteneciente a la misma órden que el misionero berciano, la de San Juan de Dios.

Durante toda la semana, el equipo médico encargado de su atención ha estado trabajando «a contrareloj» en la búsqueda de un tratamiento que finalmente nunca llegó. Él mismo quiso que se preservara su privacidad y el hospital dejara de emitir partes médicos sobre su estado de salud y que fuera la orden religiosa a la que pertenecía desde hacía 52 años la que lo hiciera, probablemente consciente de su desenlace. No en vano, Manuel García Viejo conocía bien enfermedades como el ébola. Era director médico del Hospital San Juan de Dios de Lunsar (Sierra Leona) desde hacía doce años. Cirujano, especialista en medicina interna y diplomado en medicina tropical, también había padecido malaria.

Fue el día 19 cuando García Viejo conoció la noticia de que estaba infectado por el virus del ébola tras permanecer varios días enfermo. Fue atendido, en primera instancia, en el hospital de Freetown (Sierra Leona) hasta el domingo, cuando manifestó su voluntad de ser repatriado a España. En este momento, el Gobierno puso en marcha, por segunda vez, el protocolo de repatriación. A las 3.15 horas de la madrugada del lunes aterrizó en Madrid y media hora más tarde ingresó en el Carlos III. Inmediatamente se procedió a su motorización. Estado en el que permaneció hasta su muerte para tratar de mantener la actividad de sus órganos vitales.

Cargando contenidos...