Preocupación entre los trabajadores de la Ciuden por el silencio sobre su futuro
Reclaman a la dirección información sobre los proyectos y la integración en el Idae.

La planta de captura de CO2 pasará a depender del Idae a partir del mes de enero.
En la cuenta atrás que está viviendo la Fundación Ciudad de la Energía para su desaparición como tal institución, los trabajadores levantaron ayer la voz para hacer pública su preocupación por el futuro de este proyecto, máxime «tras la publicación de los PGE en los que no se consignan partidas para la continuidad de estos, a excepción de la inversión comprometida para la sede central del museo».
Por este motivo, en la asamblea de trabajadores celebrada este mismo mes de octubre, se acordó remitir un escrito a la dirección de la Fundación para recabar información tanto «sobre temas de funcionamiento de la institución como del futuro de la misma». En ese documento, que se resume en ocho puntos, la parte social demanda información tanto de «las negociaciones para la integración de parte de la plantilla en el Idae, así como la futura adscripción de las actividades museísticas y del centro Ciuden Vivero en otros entes», como de la situación laboral en la que se encontrarán a fecha de 1 de enero de 2015 cuando la Ciuden deje de existir como fundación.
En este sentido se cuestionan «cómo se realizará la integración en el Idae, qué destino van a tener las actividades museísticas y las unidades asignadas a ellas», recordando que la plantilla que no tiene condición de funcionario «ya sufrió un ERE y una importante pérdida de poder adquisitivo, medidas destinadas a dar viabilidad de unos proyectos que no parece que tengan un futuro claro a día de hoy».
Al margen de la situación en la que quedarán los trabajadores, la plantilla también se interesa por el presente y el futuro de los proyectos en marcha. En tiempo presente, quieren saber los motivos de la «situación de infrautilización del equipamiento e instalaciones de altas prestaciones del laboratorio del de Cubillos, incluyendo la falta de personal y la incertidumbre en la contratación de los mantenimientos necesarios».
En el caso del futuro de los proyectos, los trabajadores de la Ciuden han hecho llegar a la dirección de la Fundación su preocupación «por haberse desaprovechado oportunidades en el marco de la financiación pública europea, en el marco de los planes de la UE del ‘Horizonte 2020’, líneas de ayudas en las que se podían incluir los proyectos de captura, transporte y almacenamiento de CO2».
Por lo que respecta al museo, cuya sede central sí se recoge en los presupuestos del Gobierno central, la plantilla se interroga por la reestructuración llevada a cabo, a la que ligan la decisión de «paralizar toda la actividad relacionada con los contenidos museísticos», lo que, a su juicio «podría poner en peligro el futuro de la sede central del museo y dificultar la búsqueda de financiación que garantice su futuro».