PATRIMONIO
Ponferrada quiere dar valor al castillo de San Blas
Negocia con la propietaria, la Fundación Fustegueras, una cesión para recuperarlo

Santiago Macías, Nieves Abarca y Vicente Garrido, ayer frente al castillo de San Blas
El castillo de San Blas es uno de los legados patrimoniales más desconocidos y menos cuidados de Ponferrada. Propiedad de la Fundación Fustegueras, formó parte del legado dejado por el mecenas de la capital del Bierzo, Miguel Fustegueras Valdés, y a día de hoy está prácticamente abandonado. Un problema al que el Ayuntamiento de Ponferrada quiere dar solución y por eso ha iniciado ya conversaciones con la entidad propietaria para que, sin perder los derechos sobre el castillo, ceda su explotación a la administración local. El fin no es sólo su recuperación y limpieza, sino también su puesta en valor como espacio para la realización de actividades culturales o de diversa índole.
Fue el concejal de Cultura y Conservación ponferradino, Santiago Macías, el encargado de dar a conocer ayer los trámites que ya ha iniciado el Ayuntamiento, aprovechando para ello la presentación de una novela negra, El hombre de la máscara de espejos , que basa una parte importante de su argumento en este espacio, ubicado en las inmediaciones de la carretera de Molinaseca y escondido por una espesa maraña de árboles.
«Queremos reivindicar y anunciar que el Ayuntamiento ha iniciado conversaciones con la Fundación Fustegueras, porque creemos que es un espacio que hay que proteger, que además está al borde del Camino de Santiago. Un lugar precioso sumido en el abandono», apuntó el edil de Cultura durante la puesta de la largo de la nueva novela de Vicente Garrido y Nieves Abarca. También ellos reivindicaron la necesidad de actuar sobre «un lugar fascinante, como en un cuento de hadas», consideró Abarca.
Fue precisamente de esta escritora gallega de donde surgió la idea de ambientar parte de la novela en el castillo de San Blas tras la última visita que realizó a Ponferrada. Aunque en El hombre de la máscara de espejos el Bierzo es también visible a través del Castillo de los Templarios o en la figura misma de una de las protagonistas, una inspectora de policía; es este castillete, cuyas torres se asemejan a las del palacio Walt Disney, el que centra la parte más importante de la acción. «El motor de la acción de la novela sucede aquí, cuando un periodista de investigación desaparece misteriosamente», explicó Vicente Garrido, destacando que el de San Blas es un castillo «muy novelístico y cinematográfico» que «introduce un elemento de misterio». «Aquí se suceden una serie de acontecimientos escabrosos», enfatizó la coautora, Nieves Abarca, insistiendo en que «nos ha dado un poco de pena que esté en estas condiciones».
Por lo tanto, la reivindicación que por un lado hace la novela, unido a la intención del Consistorio de revitalizar este espacio ubicado a orillas del Boeza parecen ser la antesala de un futuro más prometedor del que hasta ahora ha tenido. No en vano, Garrido aventuró medio en broma la posibilidad de hacer una ‘ruta’ basada en El hombre de la máscara de espejos .