Laborda abre el curso de la Uned, que alcanzará los dos mil estudiantes
El ex presidente del Senado echa en falta «vocaciones políticas» en la España de hoy.

Tomás Fernández, vicerrector de centros asociados, Laborda y Samuel Folgueral, ayer.
«A mis alumnos les digo, léanse a Tucídides, que escribió 500 años antes de Cristo, para entender la vida humana y la democracia. Pero si en vez de leer a Tucídides tuiteamos, estamos perdidos», decía ayer el ex presidente del Senado, hoy dedicado a la docencia, el socialista Juan José Laborda, minutos antes de pronunciar la lección inaugural del curso en el centro asociado de la Uned en Ponferrada. A la espera de que se cierre el plazo de matriculación el 11 de noviembre, el centro asociado berciano alcanzará este año los dos mil estudiantes, una cifra similar al del último curso, según confirmó su nuevo director, José Antonio López.
Retirado de la política, pero con su capacidad de análisis intacta, Juan José Laborda animó a quienes realizan estudios universitarios a distancia a que no se dejen intimidar por la crisis y recuerden que la Universidad, «un símbolo de la globalización», es una invención de la Europa medieval que se ha extendido después a todo el planeta. Doctor en Historia por la Uned, miembro de la Academia de la Historia y profesor en la Universidad de Burgos, Laborda, sin embargo, considera un paso atrás el actual sistema universitario español, donde la Uned se ha quedado sola como «única universidad del Estado». «Yo que soy perro viejo, pero nada jacobino, pienso que la universidad debe ser universal y si se regionaliza pierde su calidad», afirmó.
El ex senador también lamentó la pérdida de peso, cuando no la desaparición, del conocimiento clásico en la universidad española. De ahí su apelación al historiador griego Tucídides, autor de la Historia de la Guerra del Peloponeso , del que forma parte el Diálogo de los melios , que todavía sirve de base al estudio de las relaciones internacionales.
Preguntado por la situación política actual, Laborda no dejó de reconocer que echa falta «vocaciones políticas» en la España de hoy. Y distinguió entre la vocación política y el «éxito profesional» después de recordar que se inició en la política «cuando la recompensa era que te metieran en la cárcel».
Presidente del Senado entre 1989 y 1996, senador por Burgos entre 1977 y 2004, y miembro de la comisión que redactó el decreto de preautonomía de Castilla y León, Juan José Laborda recalcó que su vocación le llevó a disfrutar de la política. «Si hubiera tenido dinero, hubiera pagado por lo que hice», dijo, antes de expresar su satisfacción porque formó parte de «un grupo de gente que quería cambiar la realidad».