«Pensar en el cierre de Compostilla es una sensación de vértigo inasumible»
La provisión de fondos por valor de 96 millones de euros por parte de Endesa para un hipotético desmantelamiento de los grupos térmicos de la central de Compostilla ha generado una intensa alarma entre las filas del PSOE, desde donde no se creen las palabras de tranquilidad que ha tratado de transmitir la compañía eléctrica, alegando que todo responde a un supuesto contable. La procuradora berciana Ángela Marqués, viceportavoz del PSOE en las Cortes y secretaría de Minería dibujó ayer una tragedia si la térmica llegara a desaparecer y por ello volvió a emplazar al consejero de Economía de la Junta, Emilio Villanueva, a que dé explicaciones e informe de qué acciones ha llevado a cabo el Gobierno autonómica para garantizar la pervivencia de la central y los puestos de trabajo, tanto que presume —explicó la socialista— de las relaciones que mantiene con distintas empresas que están implantadas en Castilla y León.
«Las noticias que hemos conocido en estos días en relación con las previsiones que tiene Endesa respecto a la Compostilla nos preocupan mucho porque somos conscientes de que una empresa no hace una provisión de tal envergadura simplemente como un apunte contable», consideró Marqués, recordando que hace ya dos años el comité de empresa alertó de «una serie de movimientos» por los que estaban preocupados.
«Pensar en que cierre Compostilla yo creo que es una sensación de vértigo que los bercianos no podremos asumir. Si se nos cae vamos a tener que convertir esta comarca en una reserva», aseguró la socialista, insistiendo en la necesaria implicación de la Junta. «Hay que implicar al Gobierno de Castilla y León porque estamos hablando de una empresa muy importante implantada en la comunidad. Una empresa vital para esta comarca», sentenció.