Las cuencas se esfuerzan por mantener su memoria

Féretro de Manuel García, horas después de la tragedia.
Cerradas las minas y despobladas las cuencas, a los pueblos del carbón sólo les queda la memoria. Así han surgido colectivos como la Asociación de Miner@s de Fabero, que mañana recordará la tragedia del Grupo Río, o como la asociación Carqueixa de Santa Marina de Torre, que el sábado reunirá a algunos de los supervivientes del encierro que hace 20 años marcó otro hito en la minería, cuando seis trabajadores de Virgilio Riesco permanecieron un mes encerrados en el pozo Mariángela —dos más habían abandonado por motivos de salud a las tres semanas— para reclamar una reordenación menos traumática del sector. Junto a los antiguos mineros, participarán el que fue secretario provincial de FIA-UGT, Anatolio Díez, el antiguo presidente del comité, Javier Saavedra, y el yerno de Virgilio Riesco, Francisco Roche.